La transformación del centro fundacional de Medellín dio este miércoles 7 de julio un nuevo paso con el inicio de las obras de remodelación en la estación Parque Berrío. La intervención, liderada por el Metro de Medellín, contempla en una primera etapa la construcción del MUME (Museo Metro de Medellín) y del Mercadito de La Candelaria, proyectos que buscan resignificar este emblemático sector del centro de la ciudad.
Los trabajos hacen parte de un proceso más amplio de renovación urbana que se suma a las intervenciones que desde hace varios meses adelanta la Alcaldía de Medellín en el entorno del Parque Berrío, Museo de Antioquia y la Plaza Botero. El objetivo es mejorar las condiciones del espacio público, fortalecer la movilidad peatonal y en bicicleta, recuperar las condiciones ambientales y ofrecer espacios más seguros y atractivos para ciudadanos y visitantes.
Durante los últimos años, el centro fundacional ha enfrentado un progresivo deterioro tanto en su infraestructura como en sus dinámicas sociales. Por ello, las diferentes intervenciones buscan revitalizar un sector estratégico para la historia, la cultura, el comercio y el turismo de Medellín.
Protestas durante el inicio de las obras
El comienzo de los trabajos también ha estado marcado por manifestaciones de algunos vendedores informales que ocupaban los bajos de la estación Parque Berrío y que expresaron su inconformidad frente al cierre del espacio donde desarrollaban su actividad económica.
Frente a esta situación, el Metro de Medellín informó que, antes del inicio de las obras, implementó un modelo de gestión social para atender a la población impactada y mitigar las afectaciones derivadas de la intervención.
Según la empresa, el proceso ha beneficiado a más de 640 personas y tuvo como eje principal el acompañamiento a los vendedores informales del sector. Como parte de ese trabajo se realizó un diagnóstico técnico, jurídico y socioeconómico que permitió identificar y georreferenciar a cerca de 150 vendedores en el costado norte de la estación y caracterizar a un total de 278 comerciantes informales en el área comprendida entre la calle Colombia y Calibío.
A partir de ese diagnóstico se desarrollaron jornadas de socialización, reuniones por sectores, mesas de diálogo con asociaciones de vendedores y espacios de articulación con entidades como la Personería Distrital, la Subsecretaría de Espacio Público y el Ministerio del Trabajo. De acuerdo con el Metro, estos encuentros permitieron resolver inquietudes, explicar el alcance de las obras y presentar las alternativas previstas para la población afectada.
Por su parte, la Subsecretaría de Espacio Público del Distrito informó que ofreció opciones de reubicación a los vendedores informales impactados por la intervención y que ha mantenido un acompañamiento social permanente con el propósito de garantizar sus derechos durante el desarrollo del proyecto.
Apoyo a las obras
Desde el comercio organizado del centro de Medellín también hubo respaldo al inicio de las intervenciones. Para las asociaciones que representan a este sector, las obras hacen parte de un proceso necesario para recuperar el orden urbano y mejorar las condiciones del espacio público en una de las zonas más representativas de la ciudad.
Jorge Mario Puerta, director ejecutivo de Corpocentro, señaló que la intervención representa una oportunidad para avanzar en la construcción de un centro más organizado, seguro y atractivo para ciudadanos, comerciantes y visitantes. A su juicio, la falta de control sobre el espacio público durante los últimos años permitió un crecimiento desbordado de ocupaciones indebidas que terminaron impactando la movilidad, la seguridad y la convivencia en el sector.
El directivo explicó que Corpocentro ha mantenido un diálogo permanente con el Metro de Medellín y con la Subsecretaría de Espacio Público para acompañar el proceso de intervención y hacer seguimiento a las medidas adoptadas durante el inicio de las obras. En ese sentido, manifestó que es importante que se respeten los derechos de aquellos vendedores informales que históricamente han desarrollado su actividad en el sector y que han sido incluidos en los procesos de caracterización y acompañamiento social, al tiempo que consideró necesario ejercer controles frente a quienes ocuparon el espacio público en los últimos años sin autorización de las autoridades.
Puerta agregó que el entorno de Parque Berrío constituye un corredor de alta actividad comercial, educativa, cultural y turística, por lo que recuperar sus condiciones urbanas favorecerá tanto a quienes desarrollan allí sus actividades económicas como a los miles de estudiantes, trabajadores y visitantes que diariamente transitan por este sector del centro de Medellín.
Así pues, mientras avanzan las obras, el reto será lograr un equilibrio entre la recuperación del espacio público y la protección de las personas que históricamente han desarrollado su actividad económica en este sector del centro. La intervención representa uno de los proyectos de renovación urbana más importantes que se ejecutan actualmente en el corazón de Medellín y marcará la transformación de un espacio emblemático para la ciudad.














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