Por: Luis Buitrago

Caminar por el centro se ha convertido en una hazaña, a cada paso hay que esquivar trampas como la falta de las tapas de los contadores del acueducto, miren en esta fotografía cómo una fila de más de seis contadores está sin protección porque unos vándalos se las roban para vender el material. También Hago un llamado para que nadie compre estos materiales robados.

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