Por: María Esperanza Pérez

 

Las escaleras de acceso a la Catedral Metropolitana fueron arregladas hace algunos años, pero otra vez están en muy mal estado. Al preguntar por su reparación me dicen que como hacen parte del patrimonio de la nación se necesitan muchos permisos que hacen difícil intervenirlas, pero entonces, ¿quién responde por la seguridad de los que recorremos esa zona a diario? ¿Quién vela por la imagen del emblemático lugar?

Este sitio cada día es frecuentado por cientos de feligreses que asistimos a las eucaristías, turistas que admiran su belleza y ciudadanos que cruzan el atrio para movilizarse por el centro. Como parece imposible hablar con los encargados para que hagan algo al respecto, al menos aprovecho este espacio para advertir que tengan mucho cuidado al transitar por esta zona. He sido testigo de varios accidentes.