Con un recorrido a pie, el alcalde Federico Gutiérrez entregó el primero de los cuatro polígonos que conforman Paseo Bolívar, reiterando su compromiso por hacer respetar el espacio público.

De San Juan a Pichincha ya se puede apreciar lo que será físicamente el prometido Paseo Bolívar, una de las grandes obras que espera transformar el modo de habitar, visitar y vivir el centro de Medellín.

“Más espacio público para la gente, más verde, más árboles. Es una intervención con un alto contenido ambiental y de recuperación de espacio público, movilidad sostenible, un kilómetro más de ciclorruta”, destacó el Alcalde durante el recorrido de inauguración que hizo el pasado 30 de junio.

Los otros tres polígonos del Paseo Bolívar, que se prolongará hasta Plaza Botero, muestran un avance global del 78% y se espera sean terminados antes de cuatro meses. Sin duda, un gran avance en calidad de infraestructura pública. Las preguntas que siguen son las que preocupan.

Así lo condensa el parecer del director de Corbolívar, Luis Fernando Sánchez, quien se mostró crítico sobre el despliegue mediático del acto de entrega. “Cuando el Alcalde visita al centro, ahí sí se ve orden, así debería ser siempre”. Señala que por la carrera Bolívar, “a las 5 p.m. ya no hay personal de espacio público o policía, esto es tierra de nadie”.

Compromiso manifiesto

Las apreciaciones de este directivo gremial son moneda común entre quienes frecuentan el sector de Guayaquil, por lo que una de las más grandes preocupaciones tiene que ver con que el espacio público ampliado y mejorado con esta obra, cumpla realmente su cometido y no termine siendo invadido por la informalidad y la ilegalidad.

Beatriz Villegas, subsecretaria de Espacio Público, entiende esta incertidumbre y asegura que se han tomado precauciones. “Antes de iniciar las obras en estos dos subpolígonos, se censaron 53 venteros, se reubicaron temporalmente y luego de un proceso de análisis, formación y concertación, 32 volverán a la zona, 13 de ellos en módulos y 19 semiestacionarios”.

Al ser consultada sobre las medidas que se implementarán para evitar la proliferación de ventas callejeras no autorizadas, Villegas aseguró que “nos venimos transformando para tener una mayor capacidad de control, en conjunto con la policía, para lo cual destinaremos 30 personas de la subsecretaría y entre 5 y 8 efectivos de la policía, todos en el Paseo Bolívar”.

El compromiso también es de los primeros venteros autorizados a regresar al nuevo Paseo Bolívar. Tres días antes de la entrega de obras, los 32 suscribieron un acta en la que se comprometen a respetar los horarios y normas definidos para su actividad. La subsecretaria agregó que lo mismo se hará con los cerca de 500 que volverán a los bajos del metro.

“Es una experiencia piloto. Tenemos 2.074 venteros que trasladar luego de que terminen las obras en Bolívar, La Playa, Junín y nueve parques principales. En Paseo Bolívar, se vienen polígonos con entre 80 y 120 venteros, y con ellos el compromiso será el mismo y en doble vía”. Otros voceros sectoriales, como Daniel Manzano, director de Asoguayaquil, también celebraron las obras.

Sin embargo, cuestionó las condiciones que perjudicaron a muchos empresarios, “varios de ellos tuvieron que cerrar porque sus clientes se fueron a raíz de las incomodidades. Esperamos que de verdad haya acompañamiento, ya sabemos de bandas que están pidiendo dinero por permitir ventas en ese mejorado espacio público”, denunció en una reciente sesión del Concejo de Medellín.

Jorge Puerta, director ejecutivo de Corpocentro, reiteró su apoyo al desarrollo físico de la comuna, así como su llamado a reforzar el componente social que a través del emprendimiento puede mejorar el uso del espacio público y la seguridad en el centro.

Para evitar la presencia de recicladores informales, se adecuaron nueve islas de contenedores soterrados de basuras (de 3 m³ cada uno), con buzones para clasificar los residuos antes de botarlos.

Por: Alexander Barajas

“Todos tenemos que aportar para que este espacio sea siempre seguro y bonito, como está ahora. El esfuerzo debe ser continuo y general, de la mano con Espacio Público, Movilidad y Policía”.

Lucy Stella Pamplona, vicepresidente de JAL Comuna 10 – La Candelaria.

“Sentimos una gran alegría, un gran descanso luego de superar temporadas difíciles por las obras. Tenemos fe en que el compromiso del Alcalde y sus funcionarios no desfallezca para lo que sigue”.

César Arteaga, propietario y administrador del salón Málaga.