Comerciantes formales expresan su preocupación por la creciente llegada de ventas informales al sector, además piden a la administración no afectar con obras la temporada de fin de año.

Por: Víctor Vargas

El pasaje Junín, entre la avenida La Playa y el Parque Bolívar, uno de los sectores más tradicionales de Medellín, espera con expectativa lo que será el segundo semestre. En este se tienen dos retos importantes por delante: resolver la problemática de los vendedores ambulantes que, de a poco, han ido ocupando el espacio público disponible, y las obras que se realizan en la zona para el mantenimiento de pisos.

Comerciantes preocupados por oleada de venteros informales

Nostálgico y preocupado. Así luce Carlos Restrepo, líder cívico del centro y de los comerciantes de la zona. Doliente de primera mano de lo que sucede con el pasaje, lugar en el que creció junto a su familia construyendo reconocidas marcas como la Casa del Niño y el Deportista y otros diversos negocios y locales.

El pasaje Junín cuenta desde los años 90 con 11 puestos de ventas de flores que han sido tradicionales pero que según Carlos Restrepo, vicepresidente de CORPOCENTRO, han desvirtuado su esencia de mantener sus productos en el interior de los espacios.

Camina por Junín recordando las mejores épocas comerciales de su amado pasaje y contando con detalle, alcalde por alcalde, año por año, cada una de las transformaciones que ha tenido el sector a través del tiempo: conoce este espacio como cualquier rincón de su casa.

Ahora manifiesta su gran preocupación por la llegada de decenas de vendedores ambulantes que están copando cada vez más el corredor. “Lo más crítico se da a partir de las cinco de la tarde cuando esto se va llenando más y más de vendedores. Es tal el número que para las personas es difícil transitar, además que tienen que soportar la contaminación auditiva con los pregones aumentados de estos con altoparlantes ensordecedores”, lamenta.

Y no le falta razón: tintos, frutas, zapatos, medias, correas, libros, música, vidrios para celulares, jugos, dispositivos electrónicos, así como habitantes de calle (especialmente hacia el Parque de Bolívar) son el paisaje habitual. A ellos se suman pintores, cantantes, mimos y vendedores de lotería, entre otros, que incluso, obstaculizan los ingresos a algunos locales. Muchos de ellos, afirma Restrepo, arribaron tras las obras de transformación de La Playa con la promesa, explica, de regresar apenas terminasen las obras allí, pero nunca regresaron.

Los habitantes de calle son frecuentes ocupantes del pasaje Junín, especialmente en las cercanías del Parque de Bolívar (calle Caracas).

Quien por 14 años lideró la desaparecida Asociación de Comerciantes de Junín entre los años 80 y 90, considera que en el pasaje se debe regular el número de vendedores ambulantes para tener un equilibrio entre espacio público, estética, respeto por los esfuerzos de los comerciantes formales en materia de ventas, pero también de pago de impuestos.

CENTRÓPOLIS consultó con la Subsecretaría de Espacio Público para conocer en profundidad las razones de la falta de control ante esta ocupación, que resulta contradictoria frente a las grandes y millonarias intervenciones en el centro y que tienen como base ofrecer un mayor y mejor espacio público para los peatones. Sin embargo, la dependencia de la Alcaldía de Medellín nunca respondió a este medio por ese aspecto y otros como que entre los vendedores ambulantes se menciona el pago a algunos de los funcionarios de pequeños sobornos para no exigir los permisos de venta en espacio público.

“Pues a veces molestan, pero si uno tiene con qué darles para fresco, no hay problema”, dijo uno de los vendedores quien solicitó resguardar su nombre. Mientras empacaba en una bolsa de plástico negro un producto electrónico que acaba de vender por 10.000 pesos, dice que allí en Junín le ha ido muy bien y que tras empezar su negocio con un ‘plante’ de 100 mil pesos, hoy ya su capital de trabajo asciende a unos 500 mil pesos y las ventas son buenas.

Explica que muchos de los ‘compañeros’ que llegan en la tarde son vendedores de frutas y alimentos que normalmente deambulan por la Avenida Oriental, Colombia, Junín cerca al Éxito y Ayacucho, pero que al final de la tarde buscan unas ventas adicionales en el concurrido pasaje.

Por el momento, Restrepo destaca la intervención en las fachadas del sector que, si bien tuvieron incluso amplios retrasos para iniciarse (fueron planeadas para 2016 pero solo se ejecutaron a finales de 2018 con la participación de 85 fachadas), hoy le dan una mejor cara a los comercios formales de Junín, pero que por otro lado les resta valor sin el equilibrio entre espacio público y ventas ambulantes.

Advierte que por esa “invasión”, la administración del edificio Coltejer se vio obligada a instalar sendas rejas en sus bajos, pues ya los vendedores de productos y correas asentados sobre La Playa se habían tomado estos espacios de la propiedad horizontal, barreras que afectan el libre disfrute de los espacios públicos de este ícono de la ciudad.

Por estos días el adoquinado del pasaje peatonal es intervenido. Autoridades prometen no afectar la temporada decembrina.

Finalmente, se lamenta Restrepo, sin controlar este aspecto, las intervenciones que se hagan no serán muy evidentes ni tendrán como resultado el mejoramiento de las condiciones del pasaje, ni tampoco el retorno del esplendor que una vez tuvo el lugar que hizo decir por décadas a los medellinenses de todos los estratos y barrios: ¡vamos a juniniar!

Una nueva intervención

La Agencia para la Gestión del Paisaje, el Patrimonio y las Alianzas Público Privadas – APP-, anunció que por estos días el corredor central o adoquinado del pasaje peatonal está siendo intervenido y que en ningún caso, indicó la entidad, será una obra pesada en todo el tramo, sino un mantenimiento que se enfoca en los puntos en los que los adoquines estén en mal estado. “La intervención en el piso es básicamente de mantenimiento de los adoquines que hay en este momento. No es una intervención en la que se levanten todos los pisos, sino una que se concentrará en los adoquines que están en muy mal estado, en los que están sueltos, desgastados, quebrados y en los que se hacen charcos”, explicó el arquitecto Daniel Madrigal, Subdirector de Gestión del Paisaje y Patrimonio de la Agencia APP.

Entre los vendedores ambulantes se menciona el pago de pequeños sobornos a algunos de los funcionarios de espacio público, para no exigir los permisos de venta en este corredor.

Ante las preocupaciones de los comerciantes de que los trabajos puedan llegar a extenderse hasta el mes de diciembre, el funcionario advirtió que las obras tardarán dos meses a partir de su inicio, y que incluso en caso de presentarse retrasos por mal clima o dificultades que surjan del mantenimiento, no llegaría a alargarse tanto como para afectar la temporada decembrina.
Agregó el arquitecto que las zonas de concreto paralelas al corredor de adoquines no serán objeto de estas obras de mantenimiento y que referente a los adoquines, son relativamente nuevos, por lo que no es justificable intervenirlos todos.

En este sentido, las obras de la APP sobre los pisos del pasaje, requerirán una inversión de 89 millones de pesos e incluyen además la instalación de placas con la historia de los lugares protagonistas del pasado de Junín. “Son placas que promueven el sentido de memoria y patrimonio del lugar, haciendo referencia, por ejemplo, a lugares históricos como el Club Unión, el teatro Junín o el Hotel Europa Normandía, entre otros.

Los vendedores ambulantes son tan numerosos que pueden incluso bloquear vitrinas y fachadas de los negocios formales que resultan afectados en la presentación de sus productos.