domingo, noviembre 19, 2017
Home > Noviembre de 2016 > Junín, una esperanza desconfiada

Junín, una esperanza desconfiada

Mientras la alcaldía confirma una intervención paisajística en la zona, los comerciantes recuerdan lo demoradas que fueron las obras de peatonalización y la falta de soluciones efectivas para el desorden en el espacio público que viven en la actualidad.

Por Alexander Barajas Maldonado

 

En el primer semestre de 2017 empezará la ejecución del llamado proyecto de consolidación del pasaje Junín, liderado por la Agencia para la Gestión del Paisaje, el Patrimonio y las Alianzas Público Privadas (Agencia APP) y que comprende el remozamiento y unificación visual de las fachadas, al igual que el cambio de algunos amoblamientos como bancas, cabinas telefónicas y canecas de basura. Esta será la primera de las cinco iniciativas de este tipo propuestas por la actual administración municipal en ser ejecutada, y que tienen la particularidad de que serán financiadas de manera conjunta y concertada entre la alcaldía y los propietarios de los inmuebles impactados, mediante convenios público-privados: el ente oficial pondrá el 85% de los recursos y cada dueño el 15% de lo que costará mejorar su fachada.

“Para el caso de Junín, el monto de las obras es de 3.200 millones de pesos. En el centro hay otras dos programadas: el entorno del parque Bolívar y el del corredor de Palacé, en el barrio Prado”, explicó Mauricio García, de la Subdirección de Gestión del Paisaje y el Patrimonio de la Agencia APP.

Más de dos años se ha oído hablar sobre el proyecto, a pesar de esto, aún hoy no se tiene fecha de inicio de obras, muchos propietarios aún no han firmado el convenio y en la emblemática zona prima un aire de desconfianza sobre la duración de las obras futuras.

Valentina Arredondo, directora operativa de la asociación de comerciantes La Gran Manzana del Centro, señaló que “los propietarios están muy ilusionados, pues ¿a quién no le va a gustar que le mejoren la fachada de su propiedad poniendo solamente el 15% de los costos?”.



Sin embargo, Arredondo también llamó la atención sobre lo que considera es una justificada desconfianza de los usuarios de Junín, sobre todo entre los comerciantes que “tienen todavía muy fresco el recuerdo de los trabajos de peatonalización, que dijeron se iban a demorar 6 meses y se llevaron dos años; eso quebró a muchos que se tuvieron que ir”.

Desde la Agencia APP aseguraron que las obras no tardarán más de unos meses porque no son estructurales “y se ejecutarán causando el menor trauma posible”. También dijeron que los propietarios no deben temer un aumento del avalúo de sus inmuebles luego de los trabajos: “Se hará una intervención en las fachadas, eso no altera automáticamente el valor catastral del predio, pues para ello se requiere de una evaluación por parte de la autoridad competente”.

Jorge Mario Puerta, director ejecutivo de Corpocentro, está de acuerdo con que esta intervención va a favorecer mucho a Junín y va a contribuir a devolverle el estatus que ha ido perdiendo en los últimos años, pero cree que mientras prevalezcan los problemas de espacio público, movilidad y seguridad, va a ser muy difícil conseguir que los propietarios y comerciantes se unan a la propuesta. “Ellos ven la calle invadida de venteros, motos, licor y droga y así es muy difícil que se metan la mano al bolsillo”

¿Y del desorden qué?
Valentina Arredondo, directiva de La Gran Manzana, espera que junto a los anunciados trabajos vengan para Junín las soluciones a sus problemas de seguridad y convivencia. “Espacio Público debe ser constante y efectivo en su vigilancia, estamos invadidos de venteros no autorizados; que vengan con la policía que no se volvió a dejar ver. Hay pregoneros de salas de tatuajes que son muy invasivos con los transeúntes y no falta el mimo o los músicos callejeros que molestan al que pasa por las burlas y el volumen excesivo. Eso está alejando a los clientes y bajando la categoría de la oferta comercial. También hemos denunciado, con grabaciones y todo, a los venteros y carretilleros dedicados a la venta de drogas y nada pasa. Emvarias ya no viene con la misma frecuencia a lavar el pasaje. En abril instalaron 12 canecas y ya 8 están dañadas y ni siquiera por vandalismo. Faltan guardas de tránsito porque la gente en bicicleta y en moto transita y se parquea como si nada. Hasta venteros de los módulos fijos, ante la falta de control, están haciendo lo que quieren con esos espacios, subarrendándolos y poniendo mercancía afuera. Hemos ido a las comisiones accidentales del Concejo a denunciar todo esto, la policía aparece una semanita y no más”.







Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *