sábado, noviembre 18, 2017
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El agua que corre Playa abajo

Olores nauseabundos, gases venenosos y aguas peligrosamente contaminadas corren bajo nuestro centro. Conozca la historia de la quebrada Santa Elena y el debate constante que existe sobre si es viable o no redescubrirla.

Por: Alexander Barajas Maldonado

Hace 13 años, dos documentalistas antioqueños se metieron al zanjón que amansó el cauce de la quebrada Santa Elena, desde La Toma hasta su desembocadura en el río Medellín, cerca de la Minorista. De ese recorrido que desafió la cordura, quedaron valiosas imágenes en video que hicieron posible un documental.

Se trata de ‘Santa Elena está perdida’, de los realizadores Juan Miguel Villegas y María Cecilia Restrepo. Esta pieza audiovisual de 45 minutos también incluye imágenes de la otrora villa de Medellín y sus 13 bellos puentes sobre una quebrada limpia visitada por aguateras, lavanderas y hasta barequeros de oro. De una quebrada que hoy está negada, oculta por asfalto y cemento.

En un tono de denuncia y nostalgia, el documental reavivó el debate sobre el presente y futuro de esta quebrada. Su estreno fue el 29 de abril en el teatro Pablo Tobón y ya se programó una segunda proyección para este jueves 19 de julio, desde las 8 de la noche, en el mismo escenario.

Se está destapando el interés

Juan Miguel Villegas recuerda lo impresionante que fue transitar por el oscuro cauce artificial y presenciar la podredumbre en que se convirtió el afluente que hizo posible el nacimiento del centro histórico de la ciudad y por ende, de nuestra actual metrópoli. También habló de lo peligroso que sería una creciente inesperada en un ambiente tan hostil y cerrado.
Presenciar las consecuencias de ese olvido, con rastros de ropas viejas y basura en las paredes y el techo de la canalización, fue apenas el preámbulo de algunos hallazgos fabulosos, como los centenarios puentes de ladrillo y argamasa, con arcos intercalados, que todavía sobreviven a la altura de Junín y Palacé. De ellos también darían cuenta las recientes excavaciones de Centro Parrilla.

“Vistazos como esos hicieron que se justificara esa infección intestinal con la que tuve que batallar meses después”, recuerda Villegas, sabiendo que lo verdaderamente útil ha sido el despertar ecológico y patrimonial que su trabajo está propiciando.

Luego de su estreno, se discutió en las afueras del teatro Pablo Tobón sobre el hoy de la Santa Elena, con un claro interés de los convocantes: que no se muera para siempre la posibilidad de recuperarla y rehabilitarla para el disfrute de la ciudad, para redimirle el valor que tuvo durante 300 años y que puede seguir teniendo en nuestra construcción urbana.

De acuerdo con su correalizador, entidades como Eafit, Universidad de Antioquia, Parque Explora y Parque Arví tienen interés en difundirlo en sus espacios. Pero, ¿por qué es tan valioso este documental? Sergio Restrepo, reconocido líder cultural y cívico del centro, explicó que “le muestra a la ciudad un espacio de gran valor histórico, cultural, que por decisión política está escondido y por lo mismo negado para todos, y si no presionamos va a seguir así”.
Desde la administración de Fajardo se revive cíclicamente la posibilidad de destapar la quebrada y recuperarla ambientalmente para convertirla en un espacio público de calidad.

Las últimas alcaldías, incluida la actual, han descartado esa opción alegando costos, razones de movilidad y contaminación. Sin embargo, para los gestores de ese sueño, con argumentos técnicos en mano entregados por la propia oficialidad, solamente falta voluntad política para empezar el camino que permita llegar allá.


¿Por qué sí se podría?

Hoy sería irresponsable destapar la quebrada, pero hay algunas condiciones que podrían respaldar esa alternativa a futuro. EPM instala colectores de aguas negras que en dos años recogerían mucho de lo que se vierte a la Santa Elena en la parte urbana. Eso, sumado a estudios ambientales que permitieron obras como el Museo de la Memoria, demuestra que por lo menos a la altura de La Toma el agua no es un peligro para la salud humana. “También hay estudios de movilidad del 2015, pagados por la alcaldía, que dicen que se podría peatonalizar, y por ahí derecho destapar La Playa hasta la Oriental. Hay mucho para plantearse seriamente la posibilidad de redescubrir y revivir Santa Elena, que es nervio y columna vertebral de la ciudad”, comentó Sergio Restrepo.


 




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