La red Gana cumple dos décadas de operación en Antioquia, en un momento en el que este tipo de plataformas se han convertido en puntos habituales para pagos, giros y otros servicios en buena parte del territorio.
Creada en 2006, la marca surgió en un contexto de reorganización del sector de juegos de suerte y azar en el departamento. Con el tiempo, su operación se fue ampliando más allá de las apuestas, incorporando servicios transaccionales que hoy hacen parte de la cotidianidad en barrios y municipios.
Actualmente, la red tiene presencia en los 125 municipios de Antioquia, lo que le ha permitido consolidar una cobertura amplia, especialmente en zonas donde el acceso a servicios financieros tradicionales es más limitado.
Según cifras entregadas por la compañía, la operación ha estado acompañada por la generación de más de 3.800 empleos formales y oportunidades de ingreso para alrededor de 8.500 personas.
En ese mismo contexto, la operación de los juegos de suerte y azar regulados sigue siendo una fuente de recursos para el sistema de salud. En el caso de Gana, la empresa reporta transferencias superiores a 1,6 billones de pesos en los últimos 11 años, provenientes de esta actividad y destinadas a financiar programas, infraestructura y servicios.
Además de las cifras de empleo, el crecimiento de estas redes también refleja cambios en la forma en que circula el dinero en el territorio: puntos físicos que funcionan como intermediarios para múltiples transacciones y que, en muchos casos, suplen vacíos de cobertura institucional.
A los 20 años, el reto para este tipo de operaciones está en adaptarse a la digitalización de los servicios, sin perder la cercanía que ha sido clave en su expansión, en un entorno donde las dinámicas del sector siguen transformándose.
















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