En el foro “Realidad económica del centro de Medellín y sus posibilidades de transformación”, organizado por la Cámara de Comercio de Medellín, se abordó el panorama de las empresas de la comuna 10. Estas son las principales conclusiones.

Por Valentina Herrera Cardona

Un centro con consumidores de mayor capacidad, así como mejores oportunidades de desarrollo empresarial y condiciones más justas para empleados, es el panorama que diferentes sectores comerciales de la comuna 10 proyectan para esta zona.

Así lo dejó ver el foro “Realidad económica del centro de Medellín y sus posibilidades de transformación”, realizado en la Cámara de Comercio de Medellín, el pasado  28 de mayo. El evento reunió a diferentes representantes de empresas del centro, tanto comerciales como culturales, para responder cómo está hoy el sector empresarial de la zona, qué se ha hecho y hacia dónde deben encaminarse los esfuerzos.

Ante esto, se recordó que La Candelaria reúne la mayor densidad de empresas de Medellín con 20.970, lo que representa un 20,4% de las compañías de la ciudad y la generación de $23,8 billones en activos (ver gráfico). De esas, el 87,8% corresponden a microempresas, 9,4% a pequeña, 2,3% a mediana y 0,5% a grandes empresas.

Con ese contexto, el moderador del foro, Jaime Echeverri, Vicepresidente de Planeación y Desarrollo de la Cámara de Comercio de Medellín, planteó varias preguntas enfocadas en cómo impulsar la consolidación de las empresas, sin importar su categoría, y qué indicadores se deben potenciar y evaluar, más allá del de seguridad. “No se trata de dejar de pensar en planes de seguridad, sino de pensar de manera simultánea en esta y otras medidas que nos permitan atraer personas de mayor y mejor capacidad de consumo”, comentó Echeverri.

A partir de esta propuesta base, los participantes del foro compartieron sus opiniones y conceptos desde cada experiencia o sector de trabajo. También se construyeron preguntas para la futura administración, teniendo en cuenta las elecciones locales que se realizarán este año.

Y entonces ¿cómo a atraer más gente al centro o que la gente que lo frecuenta lo habite más tiempo y así promover el comercio y, por ende, impulsar las empresas?

Echeverri por ejemplo, insistió en la necesidad de mirar el centro como un todo, así como se están pensando los distritos en otras partes de la ciudad. “De esa manera se trabaja no solo en los productos específicos, sino en mejores condiciones laborales, en mejorar ingresos y los perfiles empresariales”, anotó.

Camilo Ramírez, de Centro Unido, coincidió en la importancia de centrarse en el habitante de la comuna, de darle el espacio para que no solo se quede en la mañana o tarde, sino que tenga otras ofertas disponibles para la noche, para así evitar que la inseguridad o la ilegalidad pase a ocupar ese espacio.

El arquitecto Martín Alonso Pérez, resaltó la necesidad de crear un centro que sea de disfrute para la ciudadanía, algo que se podría alcanzar si se completa o termina un proyecto serio de protección al patrimonio. “Debemos ir más allá de cuantificar o cualificar qué es lo que tenemos y lo que nos falta para el disfrute de todos”, dijo.

De acuerdo a sus actividades, las microempresas se distribuyen en tiendas de ropa & accesorios, fábricas de confección, cacharrerías, relojerías, joyerías, cafeterías y restaurantes.

Planteamiento sobre movilidad

El tema de movilidad, uno de los más controversiales del centro, también se debatió. Esto teniendo en cuenta que para solucionar la congestión y disminuir los contaminantes en el aire, el actual Plan de Ordenamiento Territorial, tiene como posibles soluciones la implementación de peajes urbanos para regular el ingreso de particulares. Una idea que continúa en evaluación.

También, se espera que antes de culminar la actual administración municipal sea entregado el carril exclusivo de Metroplús por el corredor central de la avenida Oriental, un proyecto que generará cambios en la distribución del sistema de transporte público por el centro de la ciudad.

Juan Carlos Sánchez, director del Teatro Pablo Tobón Uribe, manifestó su preocupación por el futuro de las vías que rodean el teatro y que conectan a la comuna 8 y 9 con el centro, pues según él no hay claridad en el espacio que se le dará al ciclista en estas.

Por su parte, Carlos Uribe, gerente del Gran Hotel, mostró su desacuerdo con los planes de las autoridades ambientales de regular o incluso prohibir el transporte particular en las principales vías del centro. “Eso sería desmotivar al visitante o comprador. Además, si se construyen viviendas sin opciones de parqueadero, quién las va a comprar, no serían interesantes”, complementó.

Es necesario pensar en otros indicadores que, en simultáneo con el de la seguridad, planteen estrategias más eficaces para el sector empresarial del centro.

Así mismo, la llegada de transportes como el Tranvía, han generado nuevos corredores comerciales, en los que la gastronomía es mayoría, por lo que urge más control a las comidas callejeras y mejores oportundades para que la oferta sea más variada y con un nivel de costos amplio.

Otros miradas

Diferentes asistentes al foro destacaron la necesidad de darle más respaldo al sector cultural, uno de los más fuertes del centro nocturno, así como de revisar la norma técnica a la que se deben acoger los futuros empresarios que quieren asentarse en la comuna, pues en ocasiones existen requerimientos muy complejos que terminan por desincentivar la llegada de más oferta.

Jorge Mario Puerta, director ejecutivo de CORPOCENTRO, trajo a la conversación el informe presentado por la Universidad Nacional sobre los cambios en la división político-administrativa de las comunas de Medellín, que de ejecutarse, le quitaría San Diego, un barrio muy comercial a la comuna La Candelaria y le sumaría otros dos cuya actividad económica es más reducida. Esto, según Puerta, se debe tener en cuenta a la hora de planear estrategias para el sector empresarial, pues cambiaría drásticamente los indicadores actuales.

El director ejecutivo también habló de que el problema mayor del centro es la ocupación irregular del espacio público, “que termina generando inseguridad, habitantes de calle y otros problemas al sector económico y habitantes. Las obras de infraestructura son importantes y en los últimos años se ha avanzado en ello, pero la ficha se debe dirigir a la inversión social”.

Finalmente, Eduardo Loaiza, director de Camacol, valoró el encuentro y sugirió la necesidad de un segundo encuentro para consolidar lo discutido en el foro y para invitar a más actores inmersos en el centro a conversar sobre el futuro de la zona.

El centro debe ser un espacio para el disfrute ciudadano, que se pueda habitar a cualquier hora del día y la noche.

Así las cosas, un ciudadano que habite el centro por diferentes motivos, seguirá siendo el punto de trabajo para los empresarios y para la administración local, pues esto lleva al fortalecimiento de un sector que abogue por mejores prácticas internas, desarrollos a futuro, oferta más diversa y mejor uso del espacio público.