Por Rocío Giraldo

El fin de semana pasado, caminando por el Paseo Bolívar, me percaté de que los baños públicos que habilitaron en la zona y que me parecen una muy buena idea, están cerrados los domingos, generando así que quienes necesitan usarlos, se topen con puertas cerradas y decidan, en un acto de poco civismo, hacer sus necesidades en las paredes de locales comerciales y en las columnas del metro.

Las opiniones, comentarios y sugerencias aquí expresadas no representan la opinión del periódico Centrópolis