El abuso sexual infantil es un delito que crece escondido en la intimidad de lo cotidiano, lo que le hace posible en cualquier ámbito. Solo el cuidado amoroso y la información inmunizan contra él.

Por Alexander Barajas

“Hay que eliminar los mitos alrededor del abuso sexual infantil. No significa que porque este niño crece en una familia que está vinculada con ciertas organizaciones o programas de atención, no se vaya a dar. El abuso está en la puerta de la casa, muchas veces adentro, sin importar si es de estrato 1 o del 6”.

Con la claridad que da su experiencia profesional, lo explica Sandra Castro, responsable del programa de primera infancia en la caja de compensación Comfama, entidad que se sumó a la campaña ‘Escúchalos’ en noviembre, estrategia que lidera la Alcaldía de Medellín con acciones realizadas desde abril en el marco de su programa ‘Tejiendo Hogares’.
De esta forma, Comfama se vincula a este esfuerzo junto a otras organizaciones que también ayudaron a promover las más de 130 acciones de prevención adelantadas el mes pasado, como el periódico El Colombiano, Corporación Cariño, Fundación FAN, Fundación Sura, Tigo-Une, Incontacto, Todos por la Niñez, Hotel Agua, Gobernación de Antioquia y Área Metropolitana.

La Secretaría de Salud de Medellín sostiene que aquí se presentan 302 casos por cada 100 mil menores de edad.

Castro resalta en consecuencia la importancia de prevenir al máximo y por eso su apoyo a las actividades formativas. En el marco de este esfuerzo municipal, cerca de 43 mil personas entre niños y adultos, han participado en algún tipo de taller sobre herramientas específicas de prevención del abuso sexual infantil y mejoramiento de las relaciones interpersonales.
De esta población, una buena parte ha recibido el mensaje a través de Comfama, entidad que trabaja directamente con 8.700 niños en primera infancia, muchos de ellos en Buen Comienzo (de 0 a 5 años), en cuatro jardines de la Secretaría de Educación de Medellín, además de 13 preescolares propios en el Valle de Aburrá y Oriente (incluyendo uno aquí en la Comuna 10, en Boston).

Para el ICBF son cerca de 37 los episodios de abuso sexual infantil denunciados cada día en Colombia. Foto: Liliana Buitrago

Todo por hogares protectores

‘Tejiendo Hogares’ es el programa que encabeza la Primera Dama de Medellín, Margarita María Gómez Marín, que busca mejorar las relaciones familiares con el fin de crear entornos seguros en los que prime el amor, los límites y el respeto.

Según este despacho, el programa tiene varios frentes de trabajo dirigidos al fortalecimiento de las familias desde la realización de talleres de disciplina positiva, las acciones de prevención de abuso sexual infantil, el proyecto ‘Mamás Tejiendo Hogares’ y el Festival Buen Comienzo.

Las instituciones educativas también están articuladas. Recientemente se hizo el lanzamiento de la Gran Escuela Familiar de Medellín, en la que se fortalece el trabajo de prevención entre los docentes y los padres de familia. El Municipio de Medellín compartirá con los municipios del Área Metropolitana los avances más significativos en términos de prevención y atención de las violencias sexuales.

Durante 2018 se implementó la campaña “Escúchalos”, que tiene como objetivo educar y sensibilizar a la ciudadanía sobre la problemática del abuso sexual, sus formas, signos de alarma y rutas de atención, pues el abuso sexual infantil habla de muchas formas y todos tenemos la responsabilidad de prevenirlo.

De igual manera se quiere fortalecer la atención a las víctimas, en articulación con Comisarías de Familia, Fiscalía, representantes de EPS, clínicas e IPS y profesionales de instituciones educativas. Se ofrece atención psico-terapéutica para los niños y sus familias, y se están mejorando 11 lugares en los cuales se les atiende.

“Me marcó para toda la vida”

Soy Ana, una mujer de 66 años. Fui abusada por mi padre desde los cinco años, me faltaba al respeto con tocamientos, mostrándome sus genitales. Yo vivía horrorizada, para mí era un monstruo. Lo más triste es que mi mamá no me creía. Yo le contaba, ella iba a preguntarle y él decía que eran mentiras, entonces me castigaba. Eso es lo peor, que tu madre no te crea, entonces, ¿qué haces tú?

Como soy la mayor decidí proteger a mis hermanos. Éramos nueve y yo les decía que si les pasaba algo feo con el papá no le contaran a la mamá, que me lo contaran a mí. Yo me convertí en su ángel. Agradezco a Dios que me haya dado esa capacidad.
Cargué con ese peso muchos años. Cuando me fui a casar tenía 21 años, le abrí mi corazón a mi novio y le conté antes del matrimonio. Supo de todo mi sufrimiento. Él me comprendió, fue mi apoyo y un gran padre. A mis hijos les tuve que contar ya mayores, me cuestionaban mucho sobre por qué era tan dura con su abuelo. Eso fue muy duro para ellos. Con eso uno como que descansa y se saca esta cosa tan horrible, aunque sea por un rato.

“Mamás, créanles a sus hijos. Denles todo el apoyo. No saben el daño tan grande cuando un niño se le deja solito, le pasa eso y no se le cree. Uno no se inventa semejantes películas”.