A dos meses de la puesta en marcha del Túnel de Oriente no se conoce cuál será la intervención que se hará en la glorieta San Diego, una zona que recibirá una alta carga vehicular tras la apertura de este.

Por Valentina Herrera Cardona

Tras conocerse una nueva fecha para la entrada en operación del Túnel de Oriente, que según la Gobernación de Antioquia estará habilitado a partir del próximo primero de agosto, comienzan también a moverse las propuestas para intervenir las zonas de influencia del proyecto que sufrirán cambios, en especial en movilidad, por los vehículos que tomarán esta nueva vía para llegar en 18 minutos al aeropuerto José María Córdova de Rionegro.

Para esta rotonda se tiene proyectado un broche vial, pero los diseños no están listos.

Uno de esos puntos es la glorieta San Diego, donde desemboca la Vía Las Palmas para conectarse con el centro y el occidente de la ciudad. Precisamente dicha vía es la que tomarán los conductores para llegar hasta la intersección Baltimore e ingresar al Túnel del Seminario, de 800 metros, cuya excavación ya culminó.

Por esta glorieta, según registros de la Secretaría de Movilidad de Medellín, pasan 1.874 carros en horario pico de la mañana y 2.075 en la hora pico de la tarde en dirección de la 33 hacia las Palmas. Mientras que en el sentido contrario, es decir bajando de Palmas, circulan 1.439 en hora pico matutina y 496 en la hora más transitada de la tarde.

Ante esto, y teniendo en cuenta que según proyecciones de los constructores de la obra por allí se movilizarán al menos 19.000 personas por día, se concertó una mesa de trabajo conjunta entre secretarías locales como Planeación, Infraestructura, Movilidad y Espacio Público, así como la Gobernación de Antioquia, que se encargaría de diseñar y ejecutar planes de movilidad e intervenciones para mitigar el impacto negativo del aumento del flujo vehicular, los cuales a su vez se deberían implementar antes de la habilitación del proyecto.

Sin embargo, y a pesar de que la fecha de apertura se tenía planeada para finales de marzo, las respuestas que entrega la administración municipal sobre el avance de dicho plan o cronogramas de intervención no son muy concretas.

CENTRÓPOLIS consultó con dependencias como la Secretaría de Movilidad, quien indicó que su labor comienza una vez se intervenga la glorieta, mientras que la Secretaría de Infraestructura y el Departamento Administrativo de Planeación, respondieron que no tienen entre sus proyectos un plan definido por el momento.

Entre tanto, la Empresa de Desarrollo Urbano, EDU, indicó que sí tienen entre sus líneas de trabajo un plan para esta zona, pues se tiene previsto un broche vial en la glorieta, proyecto que se encuentra en proceso de diseño. Dicha intervención a su vez, se suma a un paquete obras viales que mejorarán la movilidad en la ciudad, en especial en el área influencia del Túnel de Oriente.

Se espera que el túnel de Oriente entre en operación en dos meses.

La EDU precisó que finalizando junio culmina la etapa de diseños, para dar paso entonces al proceso de licitación de este broche. La entidad no entregó datos sobre presupuestos requeridos o dineros destinados a la fecha.

Cristian Cuesta Ramírez, quien diariamente usa la ruta integrada del Metro que sale de la estación Exposiciones y recorre Las Palmas hasta la transversal inferior, opinó que, de concretarse una intervención que cambie la forma de usar la glorieta, debería ser un cambio gradual e informado con anticipación, para que las personas se adapten mejor.

Por su parte, Orlando Restrepo, conductor habitual de la glorieta, sugirió que el broche vial o la intervención que se planee debe estar lista o en su mayor ejecución antes de que el túnel comience a funcionar. “De lo contrario será peor, pues juntar obras con la cantidad de carros que pasarán por acá… además de los habituales, seguro se trasladarán los que usan normalmente la autopista Medellín-Bogotá”, añadió.

El proyecto, en etapa final

Cerca de dos meses es lo que deberán esperar los viajeros al valle de San Nicolás para usar el sistema vial, en el cual se han invertido recursos por un 1 billón de pesos. El Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, explicó a inicios de abril que la apertura oficial cambió del 31 de marzo a principios de agosto tras las solicitudes de los constructores, quienes identificaron filtraciones nuevas y otros problemas.

Por este atraso, aseguró Luis Pérez, la constructora deberá pagar al departamento una multa cercana a los $7.000 millones, un monto que se espera sea reinvertido en la recuperación de vías alternas al proyecto.

En cuanto al avance de la obra, la Secretaría de Infraestructura de Antioquia detalló que los tres túneles que componen el proyecto: túnel Santa Elena N°1, túnel Santa Elena N°2 y túnel Seminario, están excavados en su totalidad con un total de 17.376 metros. Ahora se trabaja en procesos de revestimiento, acabado y desarrollo de las obras electromecánicas en el interior de los túneles y en la pavimentación de las vías a cielo abierto, puentes y viaductos del proyecto, obras que se encuentran en el 99% de avance.

La conexión entre Palmas y el túnel del Seminario será a través de un intercambio vial conformado por 2 viaductos, con una longitud de 176 metros; mientras que la unión entre Seminario y los túneles Santa Elena 1 y 2 (que son paralelos) estará dada por una vía a cielo abierto de 4,5 km (la misma que se ve en la ladera del centro oriental del barrio Buenos Aires sobre la vía al corregimiento).