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Restaurante Ítaca: solidaridad con quienes más lo necesitan

Ago 6, 2020 | Comunidad, Destacado 1

Un impulso les cambió el rumbo hace un par de meses: de atender a los clientes en su restaurante de Córdoba, entre Caracas y Perú; a recorrer las calles del centro de Medellín alimentando a quienes más lo necesitan.

Por: Vanessa Martínez Zuluaga

Una carretilla diferente a las demás recorre el centro de Medellín desde hace un par de meses. Esta en particular, en lugar de vender, ofrece gratuitamente comida a quienes más lo necesitan, algunas veces es arroz con leche, otras tantas ha sido agua de panela o chocolate con pan, almuerzos, sopas, perros calientes, hamburguesas e incluso kits femeninos. Todo esto lo hacen Diana González y su esposo Juan Carlos Ramírez, propietarios del Restaurante Ítaca, a quienes un impulso y la sensibilidad que sienten por un territorio que aman, los llevó a entregar lo mejor de sí mismos para paliar las necesidades de vendedores informales y otras personas que están viviendo una de las crisis más profundas de sus vidas.

Diana González y Juan Carlos Ramírez crearon el Restaurante Ítaca hace 10 años y con sus exquisitas preparaciones lograron crear un punto gastronómico de referencia en el centro de Medellín.

No han hecho cuentas de lo que han repartido, pero seguro es mucho más de lo que piensan, asegura Juan Carlos Ramírez, quien menciona algunos datos: 18 mil sopas, 12 mil almuerzos completos, 180 cereales con yogurt, 130 kilos de carne entregados por libras, 635 mercados. De cómo lo han logrado, comenta que muchos amigos y vecinos se han unido a su causa. Por ejemplo, la carretilla en la que reparten los alimentos es del Pequeño Teatro, entidad cercana al restaurante; a los recorridos cada tanto se suman más personas y las donaciones siempre llegan, incluso de forma anónima.

“Cuando empezó la cuarentena le dije a Diana que al menos una sopa de arroz con alas de pollo podría ser suficiente para la gente que estaba afuera con un paquete de colombinas, venta que si acaso les alcanza para un desayuno al día. Así que empezamos a regalar sopas y la gente nos vio y se contagió de estas ganas de ayudar a los otros. En principio se nos fueron uniendo mis hijas Sara y Laura, Andrés Moure del Pequeño Teatro con su moto y su carreta nos empezó a ayudar a repartir lo que estábamos preparando en el restaurante. Nunca pensamos que tantos domingos después, estuviéramos todavía haciéndolo. Pero esto es gracias a la generosidad de la gente que ha visto en nuestro trabajo algo transparente”, agrega Juan Carlos.

Cuando empezó a cambiar el mundo con la llegada de la pandemia, esta pareja tuvo la opción de atender una situación familiar en Ciudad Bolívar, sin embargo, el hecho de conocer de cerca el centro y cómo funciona su actividad económica, los hizo replantearse su papel dentro de la comunidad. “Sabíamos toda la gente que se iba a quedar desamparada, entonces decidimos ayudar a los habitantes de la calle y a los vendedores ambulantes… Porque sabemos que si ellos consiguen dinero para la comida no tienen para la habitación, sobre todo en estos tiempos”.

En una carretilla diferente a la demás han logrado repartir 18 mil sopas, 12 mil almuerzos completos, 180 cereales con yogurt, 130 kilos de carne en libras, 635 mercados.

Diana y Juan Carlos, además de preparar deliciosos platillos y de tener uno de esos puntos gastronómicos al que, si alguien llega por primera vez, probablemente volverá y se convertirá en cliente habitual, son unos enamorados del centro de Medellín, tanto que después de haber vivido en Apartadó, Santa Marta y Bogotá por varios de los 20 años que llevan juntos, encontraron un punto en Córdoba (Cra. 42), entre las calles Caracas y Perú (54 y 55) donde decidieron quedarse. “Hemos habitado siempre este territorio, lo hemos amado, lo hemos sufrido, lo hemos compartido…”, continúa.

El Restaurante Ítaca, con ese nombre tan sugerente, no podría tener detrás a personas menos entrañables. Desde hace un par de meses su operación se centra en esta labor de repartir comida, y aunque han seguido ofreciendo sus productos y almuerzos a domicilio, las ventas han bajado considerablemente. “los chorizos han sido nuestro caballito de batalla, no hay mucho a quién venderle pero nos hemos paliado con las donaciones que a veces hacen en efectivo para pagar al personal. Básicamente estamos en función de ayudarle a la gente de la calle con las generosas donaciones que llegan”.

Aunque empezaron en esta cruzada solos y gracias a “una moción”, son muchas las personas que se han involucrado. Desde las donaciones que reciben cada semana, como por ejemplo cuando de forma anónima alguien les envió 50 pacas de arroz, 50 de fríjol, 50 más de lentejas, 200 litros de aceite y 200 kilos de verdura. También están quienes hacen difusión de lo que están haciendo y así llegan muchas más ayudas. O quienes los acompañan a entregar las preparaciones. O, por mencionar una más, Andrea Rodríguez, una chica venezolana que decidió quedarse a trabajar con ellos por la mitad del salario que ganaba antes, argumentando que no podía dejarlos solos.

Como en el poema de Cavafis que inspiró el nombre del restaurante, esta pareja no deja que en cada salida de repartición se acabe su misión, saben que la crisis no terminará pronto, pero ellos decidieron emprender un viaje de solidaridad y quizá esa podría ser su propia Ítaca. “Nos hemos dado cuenta que el ser humano en momentos adversos responde de diversas formas: algunos se esconden o se guardan, otros lo aceptan, y también hay quienes se quedan a mirar qué se puede hacer para no caer en la desesperación y poder ayudar a otras personas… A pesar de lo complicada que pueda ser una situación, la bondad existe en el ser humano”.

Desde su Restaurante Ítaca y gracias a recursos propios y donaciones, estos esposos han podido entregar más de 12 mil almuerzos desde que empezó la cuarentena

3 Comentarios

  1. Soraya

    Me encanta esa labor tan loable, no todos tienen los cojones, de organizar una labor tan titanica!!!!! Muchas gracias por la.bondad de todos los corazones que se unen en esta labor tan bonita!!!
    Mucho reconocimiento, lo.bueno debe ser contado!!!!

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  2. roberto ojalvo prieto

    Diana y Juan Carlos son los hèroes que dìa a dìa van demotrando que es posible una vida mejor para esta Colombia que todos llevamos en el corazòn, pero que muchas veces no hacemos manifestaciones efectivas de ese amor.

    Un abrazo de felicitaciòn para ellos y ojala muchos tomemos este testimonio como ejemplo para actuar en bien de quienes mas lo necesitan.

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  3. Sonia gonzalez

    To los he visto. Me parece una gran labor. Los admiró por su labor. Valientes sin temor a covid. Ni a nada.

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