Miles de personas se apostaron a lado y lado de La Playa y de la avenida Oriental para ver el paso del Papa Francisco. La lluvia no fue un impedimento para esperarlo.

 

El Papa inició su recorrido por el centro luego de su encuentro con los niños de Hogares San José. Allí se reunió con 300 menores que han vivido situaciones difíciles y prometió rezar por ellos.

En completo orden y con mucha devoción los habitantes del centro esperaron el paso del Papa Francisco.

 

Ni la lluvia opacó el recorrido del Sumo Pontífice por el corazón de Medellín. Feligreses lo esperaron entre sombrillas, carpas y sonrisas.

 

“Ver sufrir a los niños hace mal al alma porque los niños son los predilectos de Jesús” fue una de las frases con las que el Papa Francisco conmovió a la ciudad

 

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