Pasadas las consultas del Plan de Desarrollo Local, líderes manifestaron que no se está cumpliendo el objetivo del proceso. ¿Cuáles han sido los inconvenientes?

Por Valentina Herrera Cardona

Cada tarjetón tiene entre seis y diecisiete ideas de proyecto que el votante debe enumerar y jerarquizar según le parezcan prioritarios.

La baja participación, así como la falta de un voto a conciencia en las pasadas consultas del Plan de Desarrollo Local llevadas a cabo el 5 y 6 de abril en la Comuna 10, tienen preocupados a los líderes del territorio, pues estas son el lineamiento de los futuros proyectos a elegir durante las votaciones de Presupuesto Participativo, lo que puede afectar la ejecución de propuestas y los beneficios a los habitantes de la zona.

Así lo manifestó Edal Monsalve, consejero comunal del Plan de Desarrollo Local y Presupuesto Participativo de la Comuna 10, quien señaló que la falta de socialización de las jornadas y la metodología implementada son algunos de los factores que han propiciado esta situación. “El acuerdo que tenemos ahora nos parece que no es el adecuado, pues ha disminuido la participación, en especial por la metodología. A un ciudadano se le entregan al menos 15 tarjetones (uno por dependencia municipal) y cada tarjetón tiene entre 6 y 17 ideas de proyecto que el votante debe enumerar y jerarquizar según le parezcan prioritarios para la comunidad. Hacer eso a conciencia puede tomar hasta media hora”, explicó Monsalve.

“No se está cumpliendo el objetivo, pues no se está logrando una participación consciente, objetiva y decidida”, Edal Monsalve.

Hay que recordar que estas consultas, según detalló Ana Lucía Montoya, subsecretaria de Planeación Local y Presupuesto Participativo de Medellín, es la primera etapa denominada conformación del programa de ejecución, que junto con la otra etapa de elección ciudadana, permiten ordenar y seleccionar los proyectos por ejecutar en la vigencia futura en cada comuna. Estas jornadas de consulta, a diferencia de la votación principal de Presupuesto Participativo, se hacen en fechas diferentes y en esta ocasión tuvieron lugar en el Teatro Lido y en las Torres de Bomboná.

Se espera que el consolidado final de la jerarquización de las 132 ideas de proyecto de la comuna 10 se conozca la semana próxima.

“La primera etapa busca elaborar un instrumento nuevo a partir del acuerdo 28 del 2017 y del decreto reglamentario 0697, esto para generar una programación de las ideas de planes de desarrollo local, a través de la calificación de cada una por parte de los ciudadanos, lo que permite construir de manera participativa y reflejan las necesidades y vocaciones de cada comuna”, precisó Montoya.

La funcionaria añadió que el resultado obtenido, que tiene una vigencia para los próximos cuatro años, permite establecer cuáles serán las ideas a formularse en el programa de Planeación Local y que la misma comunidad pueda hacerle gestión y buscar otra clase de financiación.

“…quien mejor sabe qué es lo que necesita es aquel destinatario del presupuesto”, Fernando Restrepo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Medellín.

Precisamente los resultados preliminares de las jornadas de inicios de abril, de acuerdo con Monsalve, reflejan un cambio no solo en la cantidad de participaciones, sino en que las votaciones no se están haciendo a conciencia, pues no hacen parte de las demandas tradicionales de la comuna 10. “Nos sorprendió que entre las primeras cinco dependencias seleccionadas estuvieran Cultura y Comunicaciones, cuando lo normal es que sea educación, por el tema de los fondos universitarios y alimentarios, por los beneficios que recibe hoy la comunidad. Preocupa entonces que no se van a continuar con los proyectos actuales y que la gente que ya hace parte de esos beneficios tampoco está votando para que sigan ejecutándose”, enfatizó el consejero.
Ahora, otro problema que resaltó Monsalve es la falta de información y capacitación de cómo se deben hacer este tipo de consultas, pues según él, estos espacios se dieron muy cerca de la fecha de las jornadas y no se comprendió del todo su fin. Contó además que durante las consultas, observó ciudadanos diligenciando cada cartilla sin mirar detenidamente lo que en esta se indicaba.

Montoya, ante esto, respondió que como no se trataba de una votación general a nivel de ciudad, la difusión se dio más en el territorio y a través de otros grupos poblacionales específicos. Mientras que sobre la formación, aseguró que adelantaron diferentes foros para el diálogo social y que buscaron, a través de estrategias de conversación e interacción, que la comunidad se acercara más a las metodologías y temáticas.

Al consultarle por el tema a Fernando Restrepo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Medellín, este resaltó varios aspectos sobre la importancia de las consultas y procesos similares como una de las razones de ser de la democracia participativa. “Se trata de la materialización de canales y mecanismos a través de los cuales existe una comunicación constante entre la administración del Estado y la comunidad. Todo esto siguiendo la máxima de que quien mejor sabe qué es lo que necesita es aquel destinatario del presupuesto”, complementó Restrepo.

Entre tanto, Monsalve aseguró que debido a la actual metodología y condiciones del acuerdo, es necesario buscar, aprovechando las próximas jornadas electorales de la región, cómo reformarlo para permitir más comprensión no solo de las consultas sino también de la planeación en general de proyectos y recursos para la comuna 10.

“Teníamos un alza de participación, que ha ido disminuyendo, precisamente por el desinterés de la ciudadanía generado por la compleja metodología”, Edal Monsalve, consejero comunal de Plan de Desarrollo Local y Presupuesto Participativo de la Comuna 10, La Candelaria.