Con una reestructuración integral: física, de desarrollo de marca y como un museo al aire libre, este pasaje brillará nuevamente.

Por: Íngrid Cruz Riaño

El Pasaje La Bastilla, ubicado en pleno centro, es un referente histórico de la ciudad. Aquí existió el primer café de Medellín como establecimiento de comercio, del cual el pasaje tomó el nombre. Este café inició en 1920 y era un punto de encuentro de los intelectuales de la época, quienes hacían tertulias al calor de una taza de café o de una copa de licor. Sin embargo, este cerró en 1973, pero se quedó en el recuerdo de muchos.

Este emblemático Pasaje, ubicado en la carrera 48, una cuadra arriba de Junín, y conformado por tres tramos: de La Playa a Colombia (caracterizado por sus cafés y bares), de Colombia a Ayacucho (reconocido por la venta de libros y donde se encuentra el Centro Comercial del Libro y la Cultura), y de Ayacucho a Pichincha (con sus almacenes de ropa), quiere revivir su pasado y para ello está siendo reestructurado integralmente, es decir, en su infraestructura física, en el desarrollo de marca de los negocios y en la creación de un museo.

Con respecto a la infraestructura física, Juan Camilo Builes, subgerente de Ejecución de Proyectos de la EDU, afirmó que “la renovación del Pasaje La Bastilla ya se encuentra finalizada por el contratista de obra. Se sembraron 19 árboles, se instaló nuevo mobiliario urbano y se intervino un área de 2900 m2. La inversión asciende a los $2700 millones”.

Juan Camilo Builes, subgerente de ejecución de proyectos de la Empresa de Desarrollo Urbano – EDU-  menciona los atractivos de la renovación del Pasaje La Bastilla

Sebastián Hoyos, propietario de la librería La Anticuaria, expresó que “ha mejorado mucho el aspecto físico del centro, aportando al medio ambiente, a la calidad del aire por los árboles, también me gusta mucho que hayan puesto bancas. Las personas vienen más porque quedó más agradable y bonito el pasaje, esto me ha beneficiado porque han aumentado las ventas. Antes había una vía por la que pasaba mucha moto y ya como todo es peatonal, las personas transitan fácilmente y se sientan a tomarse un fresco, a leer un libro”.

Por su parte, Jaime Gómez, presidente de Asobastilla, dijo que “este pasaje era muy feo, ahora con el cambio de piso, con el embellecimiento paisajístico, la jardinería, se ve muy bonito. Antes no existían bancas para que la gente se sentara a dialogar. Estamos planificando eventos con los comerciantes para atraer a la comunidad. La Policía y Espacio Público nos han colaborado fuertemente, antes se veía mucho borracho por ahí tirado y ya no”.

La intervención de este Pasaje incluye trabajos en las fachadas como limpieza, lavado y pintura, así mismo, reparación de fisuras y humedades, retiro de avisos e instalación de nuevos que cumplan con la norma. Para el efecto Manuela Zea, líder del proyecto de fachadas de la agencia APP para La Bastilla, anotó que “en este tramo son 8270 m2 de fachadas a intervenir con una inversión de $1350 millones, 70% de recurso público y 30% de recurso privado (de los comerciantes). El proyecto es de participación voluntaria, en la actualidad está en proceso de concertación entre los propietarios y APP”.

Desarrollo de marca

Uno de los aspectos más interesantes es la unión entre la Alcaldía, los comerciantes y una empresa privada como Colcafé, que ha capacitado a los propietarios y empleados de cafés y bares del Pasaje La Bastilla. Pilar Velilla, gerente del Centro, expresó que “con el desarrollo de marca se le va a dar una mirada global al negocio desde el logotipo, la carta, la preparación del café, la contabilidad y el diseño interior de los locales inspirado en las décadas del 30 y del 40. El objetivo es que los cafés hagan un trabajo profesional y ofrezcan productos o bebidas de calidad de todos los tipos y precios, acompañados por comestibles de la cocina tradicional, por ejemplo. La idea es que se tenga un disfrute profundo de una bebida patrimonial como es el café y se haga un consumo responsable del licor. Además, habrá un aprovechamiento del espacio público de una manera ordenada y grata: Colcafé va a instalar mesas con parasoles y sillas en el espacio público como un bulevar”.

Con respecto a la capacitación para la preparación del café, Shireley García, administradora del bar San Fernando, anotó que “la mayoría de los negocios incluyen licor al café y hay hipertensos, personas que no pueden consumir licor y eso es un riesgo. En esa parte fue muy buena la capacitación porque dijeron que el tinto no debe llevar licor”.
Pero no solo Shirley García contó con el apoyo de Colcafé. Jorge Aristizábal, propietario del café El antioqueño y vicepresidente de Asobastilla, expresó sobre la vinculación de esta empresa: “nos explicaron una fórmula del café y esa es la que estamos utilizando. A raíz de la transformación del pasaje, voy a traer una máquina para ofrecer otros tipos de café y así tener un portafolio más amplio”.

Museo

La idea de la Administración Municipal es además convertir el sector en una especie de museo al aire libre. Al respecto, Pilar Velilla explicó que “. Aspiramos a que los visitantes lleguen a conectarse con su celular a una web en donde encuentren historias sobre los patrimonios del sector como la Quebrada Santa Elena, el desaparecido Teatro Junín y hasta el café como patrimonio y como bebida. En el interior de los cafés habrá fotografías de ese Medellín antiguo que le recuerde a los visitantes locales aspectos de la historia del Centro y a los foráneos una visión de nuestras tradiciones”.

El Pasaje La Bastilla se conecta con la avenida La Playa y con Junín, la transformación de estos tres corredores hace parte del Plan Integral del Centro de Medellín con el objeto de recuperar la historia, la cultura y el componente social en el centro de la ciudad.