Search
Generic filters

En Pachuca de Soto el centro vibra por su historia

Feb 10, 2020 | Comunidad

Por: Luisa Fernanda Rodriguez J.

El edificio Coltejer de Medellín y el Reloj Monumental de Pachuca de Soto (estado de Hidalgo en México) aparentemente no tienen nada en común ya que fueron construidos en dos épocas distintas del siglo XX para diferentes objetivos. Sin embargo, se convirtieron en el ícono número uno de sus respectivas ciudades.
Hoy en día se podría decir que el primero fue destronado por el metro (único en Colombia), mientras que el segundo aún representa la imagen de la localidad mexicana, a pesar de tener muchos más sitios de gran representatividad.

En la capital hidalguense el centro es un lugar que cuenta con una amplia zona histórica atractiva para los turistas, quienes pueden andar con tranquilidad, pero sin descuidar sus objetos personales debido a que allí el C5i (Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Coordinación e Inteligencia) ha dispuesto cámaras de seguridad con las cuales se les hace seguimiento a las calles, lo que permite más serenidad a los visitantes. En Medellín, por su parte, se han adelantado tareas encaminadas a la recuperación del centro para que sea un mejor lugar para visitar con seguridad.

El ícono pachuqueño

El emblemático Reloj Monumental está ubicado en la mitad de la denominada Plaza Independencia, en el centro histórico de Pachuca. Fue construido para conmemorar el primer centenario de la Independencia de México, que se cumplió en 1910.

Inicialmente, este ícono sería una torre de conciertos, pero al ver que el viento no dejaría tocar a los músicos, se decidió cambiar su objetivo.

Esta estructura fue diseñada por el arquitecto Tomás Cordero en estilo neoclásico; tiene una altura de 40 metros, distribuidos en cuatro niveles y tiene cuatro lados. El reloj toca las campanadas cuatro veces en una hora y cada vez multiplicadas por cuatro.

En cada cara de la torre hay una estatua de tres metros en mármol de Carrara. Estas figuras relatan un hecho importante para la historia del país. Por ejemplo, en una parte hay una concha donde se ve el número 1810, año en que fue el inicio de la independencia; debajo está el cuerpo de una mujer que en su mano derecha sostiene una espada, en la izquierda una antorcha y el vestido lo tiene amarrado a la cintura, lo que significa una
lucha armada mediante la rebelión por la libertad, relata el guía turístico, Rodolfo Cabrera Guzmán.
Este ícono de ciudad no fue construido de forma tradicional, sino que fue hecho por piezas, las cuales se ensamblaron al mejor estilo de un rompecabezas.

En la época colonial, en la plazuela donde está el emblemático reloj, se armaba una plaza de toros, pero no se hacían corridas como son conocidas hoy en día, sino que una persona con una garrocha corría y brincaba por encima del animal, sin matarlo.
La plaza ha ido creciendo a lo largo y a lo ancho. La edificación más antigua es el Hotel Independencia, una casa construida a mediados del siglo XVIII; sin embargo, el primer piso ha sufrido varias reformas, mientras que el segundo se ha mantenido intacto.

Parque “sin Dios y sin ley”

Pachuca de Soto, a diferencia de Medellín, no tiene un zócalo o plaza principal que albergue la catedral y un palacio de gobierno.
En donde está el Reloj Monumental no existe una iglesia debido a asuntos políticos, pues la capital de Hidalgo sí es católica, pero el clero no tuvo tanto poder para influir en decisiones de la administración municipal, contrario a otras urbes.

Benito Juárez, cuando era presidente de México (1858 – 1861), autorizó para que se formara el estado de Hidalgo y con el fin de separar definitivamente la iglesia católica de la administración gubernamental, decidió que Pachuca de Soto fuera la capital. Es por ello que la catedral está en el municipio de Tulancingo.

Es de aclarar que en la zona céntrica de Pachuca hay varias iglesias significativas como la
de San Francisco de Asís, pues, aunque es pequeña y su diseño arquitectónico no es tan relevante, tiene tres características que la hacen llamativa para los turistas. En primer lugar, tiene dos conchas de nácar marinas reales, que se utilizan como piletas para el agua bendita. Allí también reposa el cadáver conservado de una mujer que fue decapitada en Francia y es conocida como Santa Columba de Sens, y la tercera particularidad es que en este templo hay una pintura de 1735, elaborada por el famoso artista mexicano Francisco Martínez. Pocos templos tienen ese privilegio.

Entre tanto, otra consecuencia de la decisión de la separación de los poderes estatal y religioso es que la Presidencia Municipal, en nuestro país conocida como alcaldía, ha estado en diferentes lugares del centro de la ciudad; es decir, no ha permanecido por mucho tiempo en la misma locación.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Indicadores económicos

Más noticias