Decenas de reuniones “de concertación” con dos administraciones, no fueron suficientes para que a los comerciantes de la carrera Bolívar no les llegara otra vez diciembre con más obras en el espacio público.

Por: Alexander Barajas

Pese a estar proyectadas desde 2014, las obras del Paseo Bolívar arrancaron a mediados de julio pasado, y por ese curioso afán que a veces toman algunos proyectos oficiales, seguirán sin interrupciones por lo menos hasta mediados de 2018, configurándose así el escenario que querían evitar a toda costa los empresarios de este polo comercial: otro fin de año con obreros sobre aceras y vías.

“No estamos en contra del proyecto, pero siempre pedimos que arrancaran en el primer trimestre para que no nos cogiera otra temporada decembrina con trabajos que afectan la movilidad de los compradores”, comentó el director ejecutivo de Asoguayaquil, Daniel Manzano, quien recordó los inconvenientes que hace poco se vivieron allí a propósito de Centro Parrilla.

Aunque con distintos matices, ese parecer es el mismo de sus pares en otras entidades y actores vinculados al tramo de Bolívar comprendido entre San Juan y la Avenida de Greiff, corredor en el cual se habilitará el futuro Paseo Bolívar. Se trata de un proyecto de $33 mil millones para el mejoramiento de 56 mil metros cuadrados de espacio público que incluyen ciclorruta, paisajismo, arborización, nuevos andenes, jardineras y bancas, además de la intervención de las plazuelas Nutibara y San Antonio.

Paula Palacio, secretaria de Infraestructura, aseguró que el avance de los trabajos va en un 30%, ajustados al cronograma, por lo que este ritmo no será modificado. Dicha afirmación la lamentan muchos, entre ellos Luis Fernando Sánchez, director de Corbolívar, quien esperaba que la administración acogiera por lo menos la petición de parar las obras una vez se termine el primer tramo (de San Juan a Maturín).