miércoles, noviembre 22, 2017
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Obras en Bolívar perjudican al comercio

Decenas de reuniones “de concertación” con dos administraciones, no fueron suficientes para que a los comerciantes de la carrera Bolívar no les llegara otra vez diciembre con más obras en el espacio público.

Por: Alexander Barajas

Pese a estar proyectadas desde 2014, las obras del Paseo Bolívar arrancaron a mediados de julio pasado, y por ese curioso afán que a veces toman algunos proyectos oficiales, seguirán sin interrupciones por lo menos hasta mediados de 2018, configurándose así el escenario que querían evitar a toda costa los empresarios de este polo comercial: otro fin de año con obreros sobre aceras y vías.

“No estamos en contra del proyecto, pero siempre pedimos que arrancaran en el primer trimestre para que no nos cogiera otra temporada decembrina con trabajos que afectan la movilidad de los compradores”, comentó el director ejecutivo de Asoguayaquil, Daniel Manzano, quien recordó los inconvenientes que hace poco se vivieron allí a propósito de Centro Parrilla.

Aunque con distintos matices, ese parecer es el mismo de sus pares en otras entidades y actores vinculados al tramo de Bolívar comprendido entre San Juan y la Avenida de Greiff, corredor en el cual se habilitará el futuro Paseo Bolívar. Se trata de un proyecto de $33 mil millones para el mejoramiento de 56 mil metros cuadrados de espacio público que incluyen ciclorruta, paisajismo, arborización, nuevos andenes, jardineras y bancas, además de la intervención de las plazuelas Nutibara y San Antonio.

Paula Palacio, secretaria de Infraestructura, aseguró que el avance de los trabajos va en un 30%, ajustados al cronograma, por lo que este ritmo no será modificado. Dicha afirmación la lamentan muchos, entre ellos Luis Fernando Sánchez, director de Corbolívar, quien esperaba que la administración acogiera por lo menos la petición de parar las obras una vez se termine el primer tramo (de San Juan a Maturín).

“De seguir con la siguiente etapa hasta Amador, creemos que la afectación que ya se ha sentido, va a ser mucho peor. Ojalá pararan y volvieran a empezar en enero”, dijo. Es un anhelo que comparte Gustavo Urrea propietario de un restaurante y asadero que no oculta su profunda insatisfacción: “las ventas se cayeron en un 70%, tenía 10 empleados y nos vamos a quedar con 3. La Alcaldía debería indemnizarnos por los perjuicios para el pago de arrendamientos, yo estoy estudiando una acción legal”.

La decisión de no detener obras es tal, que desde la EDU se lidera una estrategia destinada a estimular la visita de potenciales compradores al sector para Navidad. “Reconocemos que las ventas se pueden ver afectadas y por eso creamos la estrategia ‘Enamórate de Bolívar’ para que la gente sepa que aquí el comercio sigue vivo, las obras se hacen con rapidez y permiten el tránsito del peatón; también programamos actividades lúdicas para todos”, afirmó Margarita Rivera, directora de Gestión Social de la EDU.

Ya se cumplieron dos actividades en octubre dentro de ‘Enamórate de Bolívar’ y están programadas otras dos grandes en noviembre y diciembre. La primera servirá principalmente para informar cómo será la movilidad peatonal y de transporte público por el próximo paseo, y la de diciembre contará con una noche comunitaria de luces y faroles, así como novenas navideñas sobre Bolívar y los sectores aledaños de Maturín, La Bastilla, La Playa, Plaza de Las Luces y Parque San Antonio.


Señalan improvisación

Luis Guidales es vocero de la Veeduría Ciudadana del Paseo Bolívar. Para él, como para muchos de los consultados en el terreno, han sido evidentes los signos de improvisación y decisiones unilaterales en esta obra, pese a tantas reuniones de socialización y consulta convocadas por la pasada y la actual alcaldía. “Somos testigos de que han tirado losas y las han tenido que demoler para volver a hacerlas, retrasando trabajos y afectando al comercio. No saben decir qué van a hacer con las rutas ni si van a dejar acopios. Es algo lamentable para un proyecto en el que los solos diseños costaron mil millones de pesos. Tampoco se sabe qué va a pasar después de los trabajos. Preocupa que como ha sucedido en otras partes del centro, una inversión de más de $30 mil millones en espacio público termine generando otro foco para la informalidad”.


Comerciantes del sector intervenido reconocen la aceleración de los trabajos en el último mes, pero también afirman haber presenciado reprocesos.




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