Estudiar en el centro es la opción elegida por muchas personas en Medellín. Las facilidades de transporte, la cercanía de espacios culturales y la posibilidad de combinar el estudio con el trabajo son algunas de las ventajas.

Por: Diana Isabel Quintero

Muchas de las grandes ciudades del mundo tienen sus universidades en el centro. Es el sitio donde geográficamente confluye toda la ciudadanía. Los comerciantes, los transportadores, la industria, el sector artístico y el cultural se mueven en el centro. Y las universidades, con su flujo constante de miles de estudiantes, que cada día van y vienen, llenan de vida las calles y dinamizan las zonas céntricas de las grandes urbes.

Giovanni Orozco, vicerrector académico de Uniremington destaca: “En nuestra sede del centro tenemos una población cercana a los cinco mil estudiantes, son cinco mil muchachos que usan el transporte, mueven el comercio, los restaurantes, las cafeterías, las papelerías. Es todo un sistema que se fortalece alrededor de ellos”.

Por su parte, Camilo Echeverri, vicerrector general de la Corporación Universitaria Americana, respecto a la pregunta ¿por qué estudiar en el centro?, destaca que la mayoría de las rutas de transporte terminan e inician su recorrido aquí. “El metro tiene varias estaciones, está el tranvía, hay parqueaderos para los que prefieren el transporte privado, los puntos para utilizar las bicicletas han mejorado y es fácil caminar”, resalta el directivo.

En opinión de Nalliby Giraldo, coordinadora del Observatorio de Educación Superior de Medellín “este es un municipio receptor y se convierte en una ciudad universitaria. Es muy atractiva, no solo para la población que la habita, sino para toda el área metropolitana. Y el centro es un lugar estratégico, gracias a su facilidad de acceso y a la disposición de espacios para vivir, que se acomodan a los presupuestos de los estudiantes”.

“El centro tiene una amplia oferta de instituciones de educación superior, y de otro tipo de instituciones educativas que ofrecen programas en todos los niveles”, detalla Verónica Moreno López, asistente de la vicerrectoría académica de la Universidad San Buenaventura.  Nosotros estamos ubicados en el sector de San Benito, en una especie de corredor universitario con varias instituciones, y eso incluso podría ser un potencial importante que habría que rescatar”, destaca. “Si se lograra hacer una intervención desde la misma alcaldía y desde las instancias correspondientes, se podría afianzar mucho más ese corredor universitario, que incluso nos conecta con la universidad de Antioquia, la Nacional, y ya si nos vamos hacia Robledo, con otras instituciones educativas”, puntualiza.

Sobre el concepto de “univerciudad” también opina Lorena Gallego, licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Latinoamericana: “Te permite estar cerca de la industria de Medellín. La alimentación es fácil, estás cerca de la Minorista, entonces hay personas a las que en algún momento les queda fácil y van y mercan. Hay muchas facilidades, el hecho de encontrar todo a la mano facilita que conectes tu parte profesional, tu parte educativa y tu parte personal con lo que estás haciendo día a día”.

“Tenemos muchos lugares para ir a visitar como los museos, también las universidades cercanas, además de las bibliotecas públicas, que también nos quedan muy cerca”, coincide en señalar Natalia Zuleta, estudiante de Uniremington.

Por su parte, Marco Antonio Vélez Bolívar, docente de la Universidad Autónoma Latinoamericana, reflexiona sobre las oportunidades de alianzas con el sector empresarial. “Estamos cerca del sector ´El Hueco´ que tiene el mayor porcentaje de Pymes concentradas, con respecto al Valle de Aburrá, y son líderes en generar empleo. Entonces nuestro reto es cómo acercarnos a estas empresas, y no solo en la formación, sino en el acompañamiento de todos sus procesos, en lo cual nos ven como un aliado”.

En opinión de Giovanni Orozco, es un error pretender sacar a las universidades, o que ellas mismas tomen la decisión de salir del centro, “porque obviamente se empiezan a quedar estas zonas de la ciudad en manos de quiénes no deben quedar. En las grandes ciudades como Londres, París, Madrid, Roma, se terminan las clases en las universidades y el muchacho sale para cine, sale para el teatro, para el restaurante, y entonces el centro de la ciudad mantiene toda una actividad hasta tarde de la noche”, concluye.