Comenzó octubre con grandes complicaciones para el comercio y habitantes del centro. Por un lado están las medidas ambientales preventivas emanadas del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, y por el otro el desarrollo de obras de infraestructura en diferentes sitios del área central.

En el primer caso, en lo referente al medio ambiente, desde CORPOCENTRO acompañamos y aplaudimos que la autoridad ambiental metropolitana tomará anticipadamente medidas para evitar que Medellín llegue a un estado de alerta que ya es costumbre en los meses de abril y octubre de cada año. En ese sentido, si bien cualquier restricción afecta la movilidad de los ciudadanos y sin duda alguna al comercio, se hace necesario que todos aportemos para buscar mitigar los altos índices de contaminación que afectan la salud de quienes vivimos en el valle de aburrá.

Destacamos además las gestiones que desde la Secretaría de Movilidad se realizan por estos días, especialmente en el centro, para controlar males que por incultura ciudadana se han convertido en crónicos, como el mal parqueo, cargue y descargue en horarios no autorizados, acopios en sitios prohibidos, así como el llamado bus arriero que se presenta en casi todo el centro.

Por otro lado, y como lo hemos mencionado en diversas ediciones de CENTRÓPOLIS, las obras de infraestructura que con seguridad le traerán beneficios al centro en el futuro, actualmente son un dolor de cabeza para empresarios, comerciantes formales e informales, habitantes y visitantes del sector. Son cerca de 50 intervenciones físicas que tendrán que terminar de ejecutarse antes de finalizar la administración del alcalde Federico Gutiérrez, las cuales como dicen algunos dueños de negocios, los tienen “aguantando” para desquitarse en la temporada decembrina, cuando históricamente las ventas corresponden a un 30 o 35% del total del año.

En este sentido, es importante recordar las afectaciones que toda la Comuna 10 ha tenido en los últimos años por obras de infraestructura, que sin duda han menguado los ingresos de empresarios, la generación de empleo y han desestimulado la “venida al centro” por parte de la ciudadanía. Las obras de Centro Parrilla, la construcción del tranvía de Ayacucho, Paseo Bolívar y La Playa, son solo algunas muestras de las dificultades que pueden presentarse para sobrevivir a los tiempos en los que se ejecutan las obras.

Los diversos gremios y asociaciones de comerciantes del centro, aliadas en todo momento de la administración municipal para que la ejecución de las obras se realice con los menores traumatismos, han hecho múltiples llamados a la Alcaldía para que el inicio de algunos de los proyectos no se lleve a cabo previo a la temporada decembrina. En 2016 dicha solicitud se hizo para Paseo Bolívar, el año anterior para el tramo dos de la Avenida La Playa. Ambas solicitudes no fueron atendidas y se dio inicio a la ejecución de los proyectos. Este año, nuevamente las entidades comerciales y cívicas alertan sobre las dificultades que conlleva el inicio de las obras en la calle Amador y en el tramo uno de la Avenida La Playa, entre la avenida Oriental y Girardot en el mes de octubre, por los inconvenientes que se generarían al comercio.

Desde CORPOCENTRO y CENTRÓPOLIS invitamos a que el inicio de las obras que faltan por ejecutarse sean concertadas con los distintos actores que trabajan por el centro.