Se cierra un año de avances en el cumplimiento del Plan de Intervención del Centro, con varias obras ya entregadas a la comunidad. ¿Cómo las ha recibido la gente?

Por: Alexander Barajas

Desde quienes tienen algún reparo sobre el proceso de planeación o ejecución de las obras, hasta los temen perder su medio de subsistencia en las calles del corazón de Medellín expresan que todo lo que se ve listo, terminado y lo que falta “tiene buena pinta” y “le hacía falta a la ciudad”.

Hasta el momento se han ejecutado casi dos terceras partes de los $270 mil millones que se comprometió a invertir aquí en obras la presente administración. A la fecha, algunas de las más grandes iniciativas de este plan de intervención fueron entregadas a la comunidad, como Paseo Bolívar, cinco parques y doce corredores verdes (incluido el del separador central de la Oriental).

De igual manera, hay otras obras con avances superiores al 85%, como el tramo 2 del Paseo Urbano La Playa y los corredores de Córdoba y Boyacá, sin contar los parques que están casi finalizados o próximos a hacerlo en su renovación y mejora. Independiente del avance, se percibe en los habitantes consultados un deseo de que cada obra traiga más organización del espacio público, seguridad y convivencia. Así lo expresó Juan Madrigal, comerciante del Corazón de Jesús y vecino del futuro parque y zona verde recreacional Las Palmas. Es el mismo sentir de varios de los consultados en el barrio San Diego sobre su remozado Parque del Huevo, donde piden que no se descuide la vigilancia ni siquiera en las madrugadas y se evite que habitantes de calle, amigos de lo ajeno y ladrones de ocasión destruyan el amueblamiento.

Por mejorar

Los comerciantes, tanto formales como informales, no dejan de expresar algún resquemor. En el nuevo corredor de Córdoba,entre Ayacucho y La Playa, Alfredo Carmona se queja de que “las obras mejoran la apariencia de la ciudad, pero no tienen en cuenta al comerciante, hacen las cosas como quieren y el perjudicado es uno”.

Frente a los nuevos y amplios andenes, recordó que solo gracias a su insistencia “le dejaron una entrada pequeña frente a mi negocio, si no, hubiera quedado bloqueado porque pusieron una jardinera de casi media cuadra, que tapaba el ingreso a un hotel, a mi negocio y a una panadería. Encima empezaron trabajos en La Playa y nos dejaron sin alumbrados y sin turistas este diciembre”.

A media cuadra de allí, donde se trabaja en el tramo 1 del paseo urbano de La Playa, el pensar de los residentes no es tan negativo. Alberto Arbeláez, vecino del edificio Bárbula, opina que “urbanísticamente es un progreso para la ciudad, ojalá la gente la acepte. Espero que se baje el tráfico por aquí. Le pediría a los constructores que tuvieran más cuidado con los escombros, los están poniendo en las canecas que son para el transeúnte. Del ornato espero que tenga muchas flores y que se le haga buen mantenimiento”.

Hernando Lalinde vive en el edificio del Valle desde hace 30 años y dice “estar feliz. Yo no tengo carro ni lo necesito, me gusta caminar y creo que las obras harán que lo haga a gusto. Me gusta ir a pie a la misa en la Congregación Mariana. Solamente pediría que hubiera más velocidad, uno siente que pueden trabajar más rápido”.

Espacios para todos

Buena parte de los venteros en espacio público está preocupada porque sienten que las obras traen incertidumbres para su forma de vida. Diana Paniagua vende artículos religiosos desde 1988 en la plazuela del templo de San José, uno de los parques intervenidos que sigue en obra. “Va a quedar muy bonito, con más árboles y bancas. Los cambios son positivos para la ciudad, solamente queremos que nos tengan en cuenta”.

Paniagua también presenció el cambio de pirámides por el actual corredor central verde en la avenida Oriental. “Las pirámides no estaban prestando ningún beneficio, ya se veían feas y las tenían los habitantes de calle. En este momento todo está en zona verde, muy bueno, hay mejor respiración, la gente puede disfrutar del paisaje”.

Arasmith Guerrero López vive en Robledo, pero baja con frecuencia al centro para comprar mercancías. En el tramo 2 del corredor de La Playa, sentada en una de las sillas del costado norte luego de la Oriental, descansó un poco luego de salir de misa. “Por aquí uno no pasaba sino corriendo, primera vez que me siento y veo este centro cómo está quedando de espectacular”.

En esta misma obra, en la Primero de Mayo con Palacé, la comerciante Cristina López celebra que estén acabándose los trabajos. “Fue un poquito incómodo porque se estrechó, además, la bulla de las máquinas, el polvo, eso fue estresante. Pero ahora se ve un cambio demasiado positivo, un espacio mejor distribuido, más amplio, organizado. Solo felicitaciones y gracias a la alcaldía”.