En la edición número 26 del periódico CENTRÓPOLIS, hace exactamente 12 años, publicamos una columna sobre la problemática de las carretas de frutas y verduras que ocupaban el espacio público, obstaculizando el camino para vehículos y peatones y generando un ruido ensordecedor. Hoy, luego de más de una década, la problemática ha aumentado y las medidas no parecen dar resultado.