Por Juvenal Jaramillo

Se volvió parte del paisaje del centro ver los desperdicios que producen quienes venden frutas y verduras en carretillas. Ahora es normal que estén por todas las aceras y calles, algunas veces incluso sin bolsas. El problema es que al podrirse o derramarse producen más suciedad en nuestros andenes, que deberían ser para el paso peatonal, pero se convierten además de basureros en mercados persas.

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