La Alcaldía de Medellín adelanta la renovación del alumbrado público en varios puntos estratégicos de la ciudad, con énfasis en zonas patrimoniales y corredores de alta circulación. Aunque algunas de las intervenciones se concentran en el centro, organizaciones del sector aseguran que aún persisten espacios poco iluminados que afectan la seguridad y la dinámica comercial.
Las acciones incluyen la instalación de luminarias LED, nuevos postes y la modernización de redes en sectores como el Pueblito Paisa, Plaza Botero, los puentes de San Juan y San Diego, el puente de la Madre Laura y Moravia. En Plaza Botero, por ejemplo, se reemplazaron 21 luminarias para mejorar la visibilidad en un espacio con alta afluencia de visitantes.
La Administración también destacó la implementación de un sistema de telegestión que hoy opera con 2.218 luminarias inteligentes, las cuales permiten monitorear el servicio en tiempo real, detectar fallas y optimizar la operación técnica.
Sin embargo, desde el centro de Medellín, comerciantes y organizaciones ciudadanas consideran que los avances deben profundizarse. Daniel Manzano Cárdenas, director ejecutivo de Asoguayaquil, señaló que una iluminación adecuada es determinante para la actividad económica y la seguridad. “El centro tiene una dinámica nocturna intensa y una población flotante muy grande. Mejorar la iluminación es fundamental para que el espacio público sea más seguro y usable”, afirmó.
En la misma línea, Jorge Mario Puerta, director ejecutivo de Corpocentro, indicó que, aunque se reconoce el esfuerzo de la Alcaldía, todavía existen tramos que no ofrecen condiciones adecuadas para peatones y comerciantes. “Hemos insistido en la necesidad de fortalecer la iluminación pensada para el ciudadano de a pie y de consolidar corredores seguros, especialmente para estudiantes que se movilizan en horas de la noche”, explicó.
Puerta añadió que Corpocentro viene trabajando con instituciones educativas del centro en la construcción de rutas seguras y reiteró la necesidad de actualizar el manual de alumbrado público de Medellín. “Hoy se cumple la norma, pero en la práctica seguimos teniendo espacios que no se sienten seguros”, señaló.
Desde la Administración distrital se insiste en que la renovación del alumbrado y el uso de tecnología inteligente permiten avanzar hacia un sistema más eficiente y estable, con mejores tiempos de respuesta y mayor control operativo.
Algunas cifras:
En el Pueblito Paisa se instalaron luminarias LED, proyectores y una torre que amplía los rangos de iluminación del cerro; en Plaza Botero se reemplazaron 21 luminarias para lograr un entorno más nítido ante la afluencia constante de visitantes; los puentes de San Juan y San Diego recibieron 21 postes y 29 luminarias LED tras más de dos décadas sin intervención; en el puente de la Madre Laura y en Moravia se incorporaron 81 postes, con nodos LED y, en Barro Blanco (corregimiento de Santa Elena) se instalaron 24 luminarias y cientos de metros de red para atender una necesidad histórica de iluminación rural.
Mientras la ciudad avanza en la modernización de su alumbrado público, el centro de Medellín sigue enfrentando un reto urbano de fondo: lograr que la iluminación no solo cumpla con estándares técnicos, sino que responda a las dinámicas reales del territorio. Para comerciantes, estudiantes, residentes y visitantes, la luz sigue siendo un factor clave para transitar con mayor seguridad, activar el espacio público en horas de la noche y recuperar la confianza en una zona que concentra buena parte de la vida económica y cultural de la ciudad.














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