Comprar vivienda en Colombia se ha convertido en un desafío cada vez más complejo para miles de familias, especialmente aquellas que aspiran a una Vivienda de Interés Social (VIS). El reciente incremento del salario mínimo, que en teoría busca mejorar el ingreso de los hogares, ha tenido un efecto colateral: elevó los topes de las viviendas VIS y VIP, encareciendo los proyectos y dificultando el cierre financiero para quienes ya tienen o buscan un crédito hipotecario.
A este panorama se suma la desaceleración del sector de la construcción, el aumento en los costos de los materiales y las tasas de interés que, aunque han empezado a mostrar señales de ajuste, siguen representando una carga alta para los compradores. En muchos casos, familias que iniciaron procesos de compra se han visto obligadas a replantear sus decisiones ante cuotas más altas o cambios en las condiciones de financiación.
En este contexto, la Alcaldía de Medellín, a través del Instituto Social de Vivienda y Hábitat (Isvimed), viene impulsando el semillero “Vivienda, un Proyecto Familiar”, una estrategia que busca preparar a los hogares para enfrentar de manera más informada y realista el proceso de adquirir vivienda propia. Desde su creación en 2024, más de 1.700 familias han recibido acompañamiento mediante asesorías personalizadas y talleres presenciales y virtuales.

Según informó Isvimed, el programa incluye formación en ahorro y crédito, finanzas familiares, gestión de subsidios, diagnóstico socioeconómico y proyecto de vida, con el objetivo de que los ciudadanos comprendan no solo cuánto pueden pagar, sino qué implica asumir un compromiso financiero de largo plazo en el escenario económico actual.
La iniciativa también se apoya en alianzas público-privadas con entidades como cajas de compensación, cooperativas y el sector financiero, buscando ampliar las rutas de acceso a información y opciones de financiación. La apuesta, explica la entidad, es que las familias lleguen mejor preparadas a los proyectos de vivienda nueva VIS o VIP que puedan desarrollarse en la ciudad.
Las personas interesadas en vincularse al semillero deben ser mayores de edad, residir en Medellín y no ser propietarias de vivienda en el país. La inscripción se realiza a través del portal de Isvimed.
En un país donde comprar vivienda tiene hoy más cálculos que certezas, la orientación previa aparece como una herramienta clave para evitar decisiones que pueden comprometer durante décadas la economía familiar. En medio de un mercado presionado por el aumento de precios, los cambios en los topes VIS y un crédito todavía costoso, contar con información clara y acompañamiento se vuelve tan importante como el ahorro inicial. Para muchas familias, entender el momento que atraviesa la vivienda en Colombia puede ser el primer paso antes de firmar cualquier compromiso.














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