La dinámica que ha tomado en los últimos tres años el centro de Medellín es muestra de que este sector está más vivo que nunca, especialmente en los temas comerciales, culturales, gastronómicos y de servicios. Esos esfuerzos privados y gremiales, acompañados de la voluntad de la Administración municipal con un aporte de 270 mil millones de pesos para obras de infraestructura, hacen que la transformación no tenga reversa.

En el ámbito cultural hemos destacado en diferentes oportunidades, en el Periódico CENTRÓPOLIS, la unión de voluntades que se ha generado a través de la Alianza Cultural por el Centro y de Caminá Pa´l Centro, que luego de tres años ha logrado reunir más de 60 instituciones de toda índole para promover el trabajo colaborativo y la oferta cultural a un público diverso proveniente de los cuatro puntos cardinales del área metropolitana.

En cuanto al sector económico se refiere, estos últimos años también han sido muy significativos para las asociaciones comerciales y cívicas, por el trabajo mancomunado y permanente en defensa del empresariado y del comercio de la comuna 10 en tiempos que se han tornado difíciles, no solo por la situación política vivida el año anterior y que afectó la economía del país, y especialmente el centro de nuestra ciudad, sino también por el considerable crecimiento de la informalidad que está destruyendo el empleo formal y pequeñas empresas asentadas en el sector.

Por su parte, el sector gastronómico también ha iniciado un trabajo colaborativo para la promoción de la muy variada oferta de restaurantes que hay en el centro, en la búsqueda de atraer la llegada de propios y extraños a un sector que aún está por explorar. El foro realizado en días pasados por Corpocentro y el Centro Colombo Americano denominado “El centro como destino gastronómico” dejó claro a los asistentes la necesidad de un mayor trabajo comunicacional para dar a conocer las diversas opciones para todo tipo de comensales, y también ratificó que hoy el centro sí puede ser un referente gastronómico para nuestros ciudadanos, pero que se hace necesario fortalecer la alianza entre privados y el acompañamiento del sector público para lograr este cometido.

La administración actual está próxima a terminar su periodo. El cambio de gobierno impactará a instituciones privadas, al comercio y hasta la confianza de la comunidad que ha hecho posible los avances mencionados. Aún es incierto saber si lo hará de forma positiva o no, pero con el inminente cambio surgen nuevamente las preocupaciones sobre el futuro del centro y sobre el riesgo de que se vaya a pique, se estanque o se retroceda en los ámbitos ganados. Es así como a través de estas páginas, instamos a quienes competirán por la alcaldía de Medellín para que dentro de sus propuestas de gobierno incluyan un trabajo permanente, comprometido y mancomunado con las asociaciones comerciales, con el sector cultural, con los empresarios gastronómicos, y en general, con todas las entidades que desde el sector privado le siguen haciendo una apuesta al centro de Medellín, para que la transformación que ya ha comenzado continúe, y para que el centro vuelva a ser ese lugar maravilloso qué fue hace varias décadas y que hoy añoran quienes tuvieron la oportunidad de vivirlo y disfrutarlo.