Con nuevas tapas para contadores, producidas con un material diferente al de las actuales, avanza el objetivo de reducir el robo de estas. Si usted se ha visto afectado por ese tipo hurtos esta noticia le será muy útil.

Por Víctor Vargas

Martha Moreno Restrepo siempre ha vivido en el patrimonial barrio Prado del centro de Medellín. Sobrevive de un oficio no muy común, poco rentable y que no le permite holguras en su presupuesto: restaurar libros.

Pese a ello, hoy tiene una deuda de 1’200.000 con EPM financiada a tres años, esto gracias a que habitantes de calle le robaron su contador de agua, hecho bastante frecuente en el centro. “Primero robaron la tapa y luego todo el contador. Yo no escuché nada pero me di cuenta por el agua que salía a borbotones desde el hueco”, relata la restauradora.

Agrega que fue muy complejo el proceso para volver a poner todo en orden y en estos meses ha tenido que vender gelatinas, desempolvar la máquina de coser y hacer uso de otros conocimientos para ajustar sus presupuestos y empezar a pagar todo lo que implicaron los robos.


En la actualidad se reemplazan cerca de 400 tapas de contador por año.


“Me tocó contratar personas para hacer todo el arreglo, reponer toda la tubería perdida, comprar el contador y la tapa”, recalcó Martha Moreno.

Este es solo uno de los casos que refleja el impacto que tiene en la economía y la vida de los ciudadanos, especialmente del centro de la ciudad, el robo de las tapas metálicas de los contadores, además del riesgo que genera para los peatones, la posibilidad de ‘meter’ un pie en una de estas peligrosas oquedades.

Un problema que camina hacia la solución

Durante años este tema ha sido un círculo vicioso que deja cifras de más de mil e incluso dos mil tapas de contadores hurtadas para ser vendidas en las chatarrerías donde se paga por kilo. En sectores como la Avenida Oriental, Prado y Guayaquil se evidencia más la afectación.

Sin embargo, EPM viene desde hace algunos años trabajando para homologar un material que proteja el dispositivo de medición y que no tenga valor como material de venta clandestino, para que así se desestimule el robo.


La tapa de contador así como el contador, son propiedad del suscriptor y por lo tanto este es el responsable en caso de pérdida o daño.El estudio de materiales ideales para tapas de contador se inició en 2013 cuando se contaban 15.000 instalaciones sin tapa en la ciudad.




eto de robo hace años cuando se fabricaron en hierro. En la actualidad son hechas de concreto y también de polipropileno. Estas últimas fueron mejoradas recientemente: su resistencia pasó de seis a 12.5 toneladas de resistencia lo que garantiza su desempeño en zona de alto tráfico de carga pesada.

La tapa actual es el estándar para todo el valle de Aburrá y además de su durabilidad, escaso o nulo valor de hurto, este material les permite a los operarios de EPM una alta maniobrabilidad gracias a su peso.


Este tipo de tapa, fabricada en polipropileno, sería la solución para los robos. La reposición total podría tardar varios años.