Antioquia es el departamento con más casos de explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes denunciados (715), superando incluso a Bogotá (596). La Comuna 10 es la tercera en reportes en Medellín y se espera que dentro de poco sea la primera con cero tolerancia ante esta aberrante realidad.

Por: Alexander Barajas Maldonado

Vivi tiene nueve años –aunque dice que son casi 10- y ya sabe muchas cosas, demasiadas. Hace unas noches aprendió otra que le quedó marcada en la cara: a veces, los conductores que le dan cinco mil por sexo oral en las calles de Niquitao, le pagan con un golpe y arrancan.

Son las cinco de la tarde (no importa el día, siempre es igual, a menos que llueva) y está fuera de una panadería de Los Huesos, donde se encuentra con otras cuatro niñas como ella, un poco mayores, pero ninguna pasa de los 14. Algunos las conocen y las invitan, siempre pide algo dulce; luego “cuadran” cómo se retribuye el favor.

Entre una cosa y la otra Vivi va aspirando una botella de pegante; parece que estuviera pendiente de otra “colega” que habla sobre la llaga que no se le seca en la boca, o de como intercambian otras dos un cigarrillo de marihuana, o de por qué la mamá de la de más allá la botó esa mañana porque no quiso “acostarse con el hombre que cobra la pieza”.

Y este es apenas un grupo de varios que se saben que deambulan por allí sin futuro, sin sueños, sin dignidad. No es nada nuevo; yo había escrito algo sobre prostitución en ese sector hace 20 años, cuando niñas como Vivi eran conocidas como “las terneritas de San Diego”. Pero estaba equivocado, eso no es prostitución, es explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.



en explotación sexual comercial son niñas víctimas de violencia intrafamiliar.


¿Cómo se atienden?

La explotación sexual comercial de menores incluye también su uso en material pornográfíco. Las denuncias pueden hacerse en las líneas telefónicas gratuitas 123 Social y el 141 del ICBF. Por tratarse de un delito, intervienen ICBF, Policía y Fiscalía; y es la Secretaría de Inclusión la que brinda las primeras acciones reparativas. Estas se realizan en el centro, en Bolivia con la Oriental, donde opera el programa Casa Vida. Allí atienden hasta las 9 p.m. y pueden recibir hasta 50 menores al tiempo. Por ahí han pasado 194 infantes desde el año pasado y para cada caso se define un derrotero con defensores de familia del ICBF.

Si bien en el centro funcionan alrededor de seis fundaciones que atienden niñez vulnerada, no todos los casos tienen que ver con explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes y los pocos que reciben les son remitidos por el ICBF, no motu propio.


Taxistas, hosteleros y ferreteros se están vinculando a las acciones propuestas por la mesa de trabajo para evitar situaciones que faciliten la explotación sexual de menores.