La intervención a esta tradicional zona del centro le dejó, además de su transformación urbanística, un innovador sistema soterrado para recolección de residuos sólidos, que lo pone a la altura de las principales ciudades del mundo.

Por: Victor Vargas

Nilson Velásquez se detiene al frente de tres estructuras metálicas color naranja y, con expresivos gestos, le explica a su compañera de caminata algo sobre ellas. Moviendo sus manos le cuenta cómo esos pequeños artefactos se elevan desde el piso como una nave espacial. Ella lo mira con cara de asombro y sonríe con la novedad de lo que le cuenta Velásquez.

Él trabaja en una cooperativa financiera sobre la carrera Bolívar y ha sido testigo del funcionamiento de los últimos ‘fierros’ tecnológicos con los que cuenta la ‘ciudad más innovadora’.

Nilson se refiere al sistema soterrado para recolección de residuos sólidos, una innovadora tecnología de nivel mundial que Emvarias Grupo EPM instaló sobre el Paseo Bolívar y que según sus comerciantes, ha transformado el entorno, haciendo un juego perfecto con la renovación urbana que adelantó la Alcaldía en esta tradicional avenida de Medellín.

Paseo Bolívar cuenta con nueve islas del sistema de soterrados para residuos, cada una dotada con tres contenedores.

¿Soterrado? ¿Recolección de residuos sólidos debajo de la tierra? Así es, en palabras sencillas, cada isla se trata de un conjunto de tres grandes contenedores plásticos, sellados, que están instalados un par de metros debajo de la superficie de la calle, invisibles a los ojos de todos, y a los cuales los usuarios de Bolívar, comerciantes, residentes y visitantes, pueden arrojar sus residuos (basuras orgánicas o inorgánicas) desde unas ‘torres’ naranjas en la superficie.

Cada tanto, el vehículo recolector diseñado especialmente para atender el Sistema, conecta una manguera que suministra aire comprimido y la denominada ‘isla’ con sus tres canecas se elevan hasta la superficie, los contenedores se vacían en el carro y este vuelve a desaparecer silenciosamente a seguir haciendo su trabajo.

“Es admirable ver cómo se levantan esos contenedores. Es algo muy novedoso, muy innovador. Es un excelente aporte en limpieza al sector porque así se conserva la ciudad más limpia”, expresa Velásquez sobre los nueve sistemas instalados en este corredor.

Las islas de la fantasía

Durante años las basuras regadas, los malos olores, los habitantes de calle rompiendo las bolsas, los roedores, cucarachas y perros callejeros fueron paisaje en distintos puntos de Bolívar, convirtiendo a la amplia avenida y sus comercios en un sector deteriorado y caótico, sin atractivo para muchos ciudadanos.

Que esa situación cambiara parecía casi una fantasía, sin embargo está pasando gracias a la intervención que realizó la Alcaldía de Medellín sobre 56.000 m² de Bolívar y que le apostó de la peatonalización del 70% del sector, dejando solo el 30% para uso vehicular. En esta se instaló un moderno mobiliario urbano, más zonas verdes, calles amplias y cómodas: nada que envidiarle a cualquier bulevar de las ciudades europeas.

Este sistema también se encuentra instalado en el corregimiento de San Antonio de Prado, donde inició el proyecto con tres islas. En total Medellín  cuenta con 12 a su servicio.

Pero nada de esa inversión superior a los 30.000 millones de pesos habría valido la pena si el asunto de las basuras siguiera incomodando. Cuando comenzó la obra, Emvarias Grupo EPM, evaluaba una tecnología para intervenir puntos críticos en la ciudad, “empezamos a hacer un sondeo a nivel mundial sobre cuáles eran las tecnologías y su aplicabilidad en el país y la que más nos llamó la atención fue la contenerización que usan grandes ciudades del mundo como Nueva York, Madrid, Brujas, París, Barcelona o Buenos Aires”, expresa Alejandro Castro Dávila, profesional en Innovación y Desarrollo de Emvarias.

Agregó que la decisión para aplicar esta tecnología de las ‘islas’ se basó en que evita el derrame de los lixiviados, la dispersión de la basura, los malos olores, roedores y claro, el detrimento estético que los residuos mal dispuestos provocan.

“En ese momento pensamos en el corredor de Bolívar que estaba en una transformación y una renovación estética muy llamativa, pensamos que se podría perder todo lo que se hiciera porque los residuos iban a estar rodando por toda la calle y no se vería el resultado o el verdadero impacto de la intervención”, agrega Castro Dávila.

Cambiar la cultura, una transformación de fondo

El Valle de Aburrá genera aproximadamente 3.300 toneladas diarias de residuos sólidos de los que solamente se aprovecha, en Medellín, el 15%. Por ello, las ‘islas’ son también un agente transformador del cambio en la disposición de los residuos, pues promueven la separación’ desde la fuente’, es decir desde el momento en que se genera el desperdicio.

Así lo viene haciendo Hilda Úsuga, administradora de un almacén ‘Todo a mil’ en Bolívar cerca a la calle Colombia. Allí sacan la basura solo después de la jornada laboral y separando los residuos ordinarios de los reciclables. “Sacamos la basura en la noche para tener un control de las basuras. Ayudamos porque esto nos parece maravilloso, es para mantener la ciudad muy bonita y entonces en términos de aseo en el sector, nosotros también ayudamos”, recalca.

Pero no solo el Paseo Bolívar, sus comerciantes y sus ciudadanos están ganando con esta tecnología que al parecer llegó para quedarse. También lo hace Emvarias Grupo EPM, pues ya no tiene que disponer de vehículos, tripulaciones y turnos adicionales para recoger los residuos regados. “No tenemos que modificar la tarifa para los usuarios, nuestra ganancia es en eficiencia, ahorros y mejoramiento del entorno”, recalca Castro Dávila.

Por su parte, Beatriz Elena Cataño, quien desde hace dos años trabaja como ‘escobita’ de Emvarias (operaria de barrido), está feliz como los comerciantes gracias al sistema. Ahora puede concentrar su trabajo en las hojas de los árboles, los papeles. Ya no tiene que llenar su pequeño contenedor con basuras regadas. “Así la ciudad se ve más organizada, más bonita, más limpia, tenemos menos regueros y nos dedicamos a otras cosas” concluye sonriendo.

Este sistema también se encuentra instalado en el corregimiento de San Antonio de Prado, donde inició el proyecto con tres islas. En total Medellín  cuenta con 12 a su servicio.