Conozca las principales afectaciones mentales que prevalecen en la ciudad y cómo actuar ante ellas.

Por: Víctor Vargas

Medellín se prepara para recibir los resultados del segundo Estudio Poblacional de Salud Mental, trabajo que la Secretaría de Salud encargó a la Universidad CES y que entregará un panorama actualizado frente al bienestar de los medellinenses, luego de que los estudios de la primera versión en 2011, indicaran que la depresión es el principal trastorno mental que se padece en la ciudad.

Sin embargo, Juliana Lotero Peláez, Psiquiatra del área de Salud Pública de la Cartera Municipal de Salud, da casi por sentado que esa enfermedad repetirá en primer lugar y además habrá aumentado, por lo que conocer un poco más de ella y de otros trastornos es fundamental para su tratamiento y para la prevención de consecuencias mayores.

¿Cuáles son las principales enfermedades mentales?

“Los trastornos de ansiedad, trastornos del ánimo que incluyen la depresión y el consumo de sustancias y otros que no son tan comunes como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, son las principales enfermedades según el estudio de 2011”, explica Lotero Peláez.

La depresión es, según la experta, un estado de ánimo negativo, al que describe como la “pérdida del disfrute” y que es generada por causas biológicas como los cambios hormonales, o causas psicosociales como una pérdida afectiva, problemas laborales o familiares, económicos, etc.

Es muy importante que las personas no confundan episodios de tristeza, que son normales en las personas, con el concepto de depresión. La psiquiatra señala que la diferencia radica en el tiempo que se permanece en ese estado. Se califica como depresión cuando la afectación sobrepasa los 15 días y además empieza a afectar las funciones o hábitos normales de la persona: se aísla, no quiere ir a trabajar o estudiar, permanece irritable, no comparte con su familia o amigos, entre otros signos o síntomas.  “Los psiquiatras le llamamos anhedonia a esa pérdida del disfrute. Es el síntoma principal, no es la tristeza normal, sino que es una más profunda. Las personas pueden estar tristes por alguna situación puntual, pero si esa tristeza se extiende, hablamos de depresión”, señala la médica psiquiatra.

En términos generales, los trastornos mentales tienen dos picos de edad en las que se presentan: en la adolescencia, entre los 11 y los 16 años, y en la adultez, entre los 30 y 40 años, edades en las que se requiere mayor atención ante su aparición.

Si hay una crisis en su familia o trabajo acuda a las urgencias de su EPS. Recuerde que esta atiende también aspectos mentales.

Otra de las enfermedades mentales más comunes es el trastorno bipolar que, explican los expertos, se define como un trastorno mental severo y que se caracteriza por los cambios extremos en el estado de ánimo: exaltación (exceso de energía, episodios maniacos) o profunda tristeza. Las causas pueden ser tanto biológicas como psicosociales.

Beatriz Guerrero Zuluaga, psicóloga especialista en psicología social y coordinadora de extensión académica de la Facultad de Psicología de la Universidad CES, explica que, tanto para la depresión como para enfrentar los trastornos bipolares, hay claves muy importantes para su detección y para su tratamiento.

Esté alerta

La psicóloga experta indica que es fundamental el entorno que rodea a la persona afectada por cualquier trastorno mental. Son sus familiares, amigos o compañeros quienes detectan esos cambios de comportamiento en los que romper el círculo vicioso del silencio es fundamental, pues las afectaciones mentales pueden llevar a estados profundos, a pensamientos suicidas que obviamente pueden ser prevenidos a través del acompañamiento de la persona en crisis.

“Las redes de apoyo cercanas son muy importantes porque muchas veces las personas de entrada no van donde el profesional a consultar. Eso hace que necesiten ser escuchadas, se sientan tenidas en cuenta, que quienes estamos alrededor estemos atentos ante esos cambios: que preguntemos qué le pasa, en qué le podemos ayudar, que generemos ese interés”, recalca la psicóloga social.

Realizar deporte, recrearse, salir con amigos, caminar, pasear, son acciones positivas para recuperar a una persona con afectación mental.

En ese sentido advierte que como en todas las afectaciones de salud o metales, la primera acción es consultar con el médico general que, en caso de detectar una dificultad mayor, le remitirá a un especialista que pueda definir cuál es la situación, si se trata de un trastorno o no, y si es así, estructurar el tratamiento adecuado, ya sea psicológico o psiquiátrico.

Tanto Lotero Peláez como Guerrero Zuluaga, hicieron especial énfasis en advertir que los medellinenses deben romper el concepto negativo de que si se consulta con el psicólogo o el psiquiatra se está loco. “Las personas tienen mucho temor a consultar porque sienten que siempre que hablan de salud mental, lo asocian con locura”, recalca la psiquiatra.

Finalmente, agregó que las líneas de ayuda son una herramienta que pueden, en determinado momento, salvar las vidas de las personas, pues durante una crisis es clave, como se dijo, que alguien escuche al afectado.