Un nuevo sistema de ahorro y financiación para el consumo empezó a operar en los establecimientos comerciales del centro. ¿La apuesta? Incluir a estratos bajos.

Por Redacción Centrópolis

El centro de Medellín, el escenario en el que 1,2 millones de personas se encuentran cada día y donde más de 20 mil comercios consiguen su sustento, es la incubadora de un nuevo sistema de financiación creado por emprendedores paisas.

Enrique Gómez, empresario textil y vicepresidente de la Asociación Centro Unido, es uno de los creadores de este nuevo producto, llamado Rapicash. En sus palabras, se trata de una tarjeta que tiene cupo, como las de crédito, y que pretende dar inclusión bancaria a la gente de los estratos 1, 2 y 3.

“El proyecto nació de un grupo de empresarios que vimos la necesidad de entregar una nueva modalidad de pago para incluir a los más de tres millones y medio de personas que actualmente tienen créditos extrabancarios con costos onerosos, financiaciones con plazos cortos e intereses muy altos”, dijo Gómez.

Según Gómez en el producto también participan empresas del sector financiero como Redeban, que proporciona los datáfonos para los establecimientos comerciales; Coogranada, que hace las veces de “fondeador” o respaldo y Davivienda que maneja las cuentas de los comercios y ofrece tasas más bajas en sus franquicias.

¿Cómo funciona?

Francisco Duque, gerente de Coogranada, explicó que cualquier persona que presente su cédula y no esté reportado en las centrales de riesgo como Procrédito, podrá ser beneficiario de Rapicash. Para hacerlo, solo deberá llenar el formulario en los puntos de atención ubicados en locales comerciales del centro y en 24 a 48 horas tendrá su tarjeta.

Enrique Gómez aclaró que una persona que gane un salario mínimo podrá tener cupo de crédito de hasta dos millones de pesos. “Y funciona como una tarjeta de crédito normal: puede usarlo para hacer avances en cualquier cajero electrónico de la ciudad, o para hacer compras y diferirlas a los meses que quiera´”, agregó.

La expedición de la tarjeta tiene un costo único de 6.500 pesos. De ahí en adelante se pagan 6.500 mensuales por cuota de manejo. “Esa es una cifra mucho más baja que las del mercado, donde se están cobrando entre 15 y 30 mil pesos mensuales”, agregó Gómez.

El empresario aclaró que el crédito tendrá las mismas tasas de interés que tienen hoy los bancos, y que están regidas por el Banco de La República. “En este momento estamos en 27 por ciento efectivo anual”, dijo.