Search
Generic filters

Casas viejas

Mar 11, 2020 | Opinión

Por Juan Moreno

Para los que ya casi llevamos medio siglo poblando la tierra y nos tocó incluso habitar casas aquí en el centro, de vez en cuando nos invade la nostalgia y nos ponemos a recordar cómo era la vida por allá en el siglo pasado, cuando los hogares estaban llenos de muebles y aparatos que se extinguieron con el paso del tiempo y la tecnología. Aún son de grata recordación modismos afrancesados que usábamos para nombrar los muebles de la casa como:

Sommier: venía siendo como una cama de mejor familia, y seguro eran camas comunes y corrientes, pero sonaba más bonito decir “ay vea, no se me suba al somier que ya lo tendí. Tan desconsiderado qué es” (leer con voz de mamá antioqueña).

Bifé: este era un mueble que se ubicaba a un costado del comedor y que portaba un escaparate con vidriera. Allí se guardaban los platos, cubiertos y manteles “para las visitas” y ocasiones especiales. La famosa vajilla de pedernal Corona que nunca usamos, pues a uno cotidianamente le tocaba era en platicos despicados y con tenedores que se doblaban como si los hubiera cogido Uri Geller, el famoso mentalista israelí que hacía eso, vivir de doblar cucharas a punta de fuerza mental y cobrar por ello.

Chifonier: primo del bifé, el chifonier era un pariente rico de la cómoda y se trataba de un mueble alto y estrecho donde se guardaban las cobijas, los edredones, las sábanas y demás trapos con los que se “acobijaban” los habitantes de la casa. Era un edificio de cajones que contenían lo mismo, telas y más telas esperando para alborotarte las alergias.

Canapé: este es considerado como el mueble más inútil y estorboso en la historia de los hogares de antaño. ¿Para qué servía un canapé? Para estorbar y para que los dedos buscaran sus patas como si estuvieran imantados. Era una vaina que no tenía espaldar y en lugar de apoyabrazos tenía unas estructuras en madera que hacían una curva hasta los hombros. O sea, no había forma de descansar las extremidades superiores ni la espalda. Todo un “echavisitas”.

Neceser: un neceser era como el maletín del gato Félix o del inspector Gadget, mejor dicho, era el equivalente al carriel de los hombres. Generalmente abullonado en su exterior, con manija y colores pastel, al abrirlo se desplegaban varios pisos rebosantes de elementos privativos de uso femenino. Espejos, “pintalabios” (otra vejez), rubores, sombras, luces, hilos, agujas, botones…En fin, para ellas no había cómo vararse en una salida si tenían el neceser a la mano.

Poyo: en la cocina, el poyo era superficie en la que se ponían todos los elementos propios de este lugar y el “apoyo” (será por eso que se llama así) en nuestras expediciones para saquear alacenas del preciado líquido (La Lechera) y del polvo de oro (Milo). “!Bajáte del poyo jiquerón que te vas a matar, entelerido!” era el tierno consejo de la madre tras pescarnos con las manos en las golosinas. Era ese bramido el que nos hacía caer, la verdad sea dicha.

Teléfono fijo: este noble aparato, que servía “para acortar distancias y no para alargar visitas”, como decían las mamás cuando uno hablaba con la novia en medio del famoso “cuelga tú…No, cuelga tú”, ya casi es un adorno inútil en nocheros y mesas de salas. Solo sirven como citófono en los edificios o para darse cuenta de que, cuando suena un teléfono fijo en una casa, es que allí habita gente mayor de 60 años.

El DVD: en plena época de Netflix y YouTube, tener hoy en día un reproductor DVD en la casa es tener un adorno debajo del televisor o un soporte para el WiFi. Pocos aparatos con vida tan efímera como este, sustituto noventero del Betamax y el VHS. Hoy en día, su utilidad es reproducir películas de semáforo y dudoso origen. Lo mismo pasa con los discos de vinilo y los CD, ya no hay ni donde oírlos y comprar un tornamesa para los acetatos vale una fortuna.

Radio Reloj: este aparato fue un fiel compañero de quienes gustábamos de despertarnos con noticias o sintonizando alguna emisora musical, pero que nos traicionaba en las madrugadas en las que un apagón descuadraba la alarma y el titilar del “12:00” nos hacía coger del día. Hoy, un celular cumple esa función, o hasta el mismo televisor se encarga de darnos los buenos días. Un radio reloj no se consigue ya sino en el centro.

Calculadora científica: ¿recuerdan la famosa Texas Instruments?, un aparato con más botones que un almacén de Mil Variedades. Los más avezados lo usaban para sacar seno, coseno, tangente y secante, mientras uno solo para las cuatro operaciones básicas o para escribir “ELBEBE”.

Máquina de escribir: la vieja Smith Corona o la Olivetti Lettera 28 yacen por ahí refundidas en el cuarto inútil, cogiendo polvo en su estuche con cierre y con más óxido que el casco del Titanic. Pero qué aventura era escribir en ellas, sin margen de error y con el famoso Liquid Paper a mano o el limpiatipos mientras “chuzografiábamos” las portadas con Normas del Icontec para los trabajos del colegio.

El Beeper: antes de la democratización del celular, el beeper era el aparato más in para que lo desenterraran a uno de cualquier lado. “Buenas, un mensaje para el 7258, favor llamar a “fulano o perano, “que mande la plata que el examen salió positivo” y cositas así por el estilo.

Y aquí pensando, uno no debería ni deshacerse de estos artilugios electrónicos ni de los muebles esos afrancesados, porque, ya ven, como está tan de moda entre los millennials y los hipsters lo retro, quién quita que uno, añejando todo eso, el día de mañana salga de pobre vendiéndolos bien caros en un pulguero. Casos se han visto, porque ahora nada es viejo, todo es “vintage” y eso hace una diferencia bien grandecita en el precio.

0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

También le puede interesar

Carrera Bolívar cambia de sentido desde el lunes 25 de enero

Carrera Bolívar cambia de sentido desde el lunes 25 de enero

Después de realizar estudios técnicos en los que se analizaron diferentes escenarios en el centro de la ciudad, la Alcaldía de Medellín definió implementar el cambio de sentido vial de la calzada oriental de la carrera 51 (Bolívar), entre San Juan y la Avenida Las...

leer más
Colegios de Medellín iniciarán año escolar en alternancia

Colegios de Medellín iniciarán año escolar en alternancia

El Ministerio de Educación Nacional estableció la alternancia como contexto para el inicio del año escolar en todo el país. En el caso de Medellín no se adoptará un modelo único para todas las sedes y las condiciones se adecuarán según la infraestructura y contexto de...

leer más
Nuevo botadero de escombros y nido de plagas y roedores

Nuevo botadero de escombros y nido de plagas y roedores

Por: Anónimo Desde hace más de 6 meses un vecino decidió realizar unos arreglos en su casa, pero decidió dejar los escombros al lado de una pared de un lote donde ya los diferentes roedores realizaron su nido y este no los ha botado, pero los vecinos sí siguieron...

leer más
Carro abandonado sobre vía pública

Carro abandonado sobre vía pública

Por: Anónimo. Desde el mes de mayo la dueña del vehiculo de placas MMS 42O decidió dejarlo abandonado sobre plena vía pública en el Barrio Caicedo Las Pelas sin importarle que este está sobre la calle y a menos de 100 metros de una curva y que es un peligro para la...

leer más
Antioquia decreta nuevo toque de queda hasta el 11 de enero

Antioquia decreta nuevo toque de queda hasta el 11 de enero

El gobernador encargado de Antioquia, Luis Fernando Suárez, emitió este martes 5 de enero un nuevo Decreto de Toque de Queda por la Vida, que regirá desde el miércoles 6 de enero hasta el lunes 11 de enero, en horario de 10 p.m. a 5 a.m. Se encuentran exceptuados de...

leer más
Gerencia del Centro rindió cuentas a la comunidad

Gerencia del Centro rindió cuentas a la comunidad

Como es tradicional en todas las dependencias de la Alcaldía de Medellin, al final de cada año se lleva a cabo una jornada de rendición de cuentas. Esta semana fue el turno para la gerente del centro, Mónica Pabon, quien expresó “Como grupo de gerencia del centro,...

leer más