Por Alexander Barajas

La iniciativa es liderada por la Junta Administradora Local de la Comuna 10 y busca que el alcalde Federico Gutiérrez escuche directamente y responda las inquietudes de diversos sectores sobre el avance de su plan para el centro.

“Sapotiadas”. Con este coloquial adjetivo, una de las asistentes a la nutrida audiencia pública convocada el pasado 16 de marzo por la JAL de la Comuna 10, resumió su sentir respecto a las diferentes obras que la administración municipal adelanta simultáneamente en nuestras calles.

El cabildo abierto es un mecanismo de participación ciudadana amparado por la Constitución, que conmina al alcalde a escuchar sin intermediarios a la comunidad.

Sin duda, esa expresión gozó de especial aceptación en dicha asamblea ciudadana, en la que participaron representantes de cerca de 30 agremiaciones de comerciantes, juntas de acción comunal, centros educativos, al igual que colectivos culturales, cívicos y vecinos sin filiación específica.

Si bien la cita buscaba conocer las respuestas de los despachos de Infraestructura, Movilidad, Seguridad y Espacio Público a diversas inquietudes comunes que incluso hemos ventilado en las páginas de CENTRÓPOLIS a la largo de los últimos meses, no se pudo concluir la lectura de los oficios enviados por esas dependencias.

Lo ánimos estaban caldeados por dos motivos: el primero, la no asistencia de los titulares de cada secretaría ni del alcalde, que habían sido convocados según criterios de ley para estas audiencias.

“Creemos en el alcalde y en su visión, pero no confiamos tanto en sus funcionarios porque no nos resuelven nada”, explicó Edison Palacio, presidente de la JAL.

En segundo lugar, a juicio de los convocantes y el público, los subsecretarios presentes se limitaron a explicar generalidades y no trajeron las soluciones esperadas para distintas situaciones que muchos describieron como desesperadas para sus negocios y su calidad de vida.

Petición de cabildo abierto

Desorden, improvisación, incertidumbre, imposición, desdén e impotencia fueron alusiones reiteradas en las intervenciones de los ciudadanos afectados por los trabajos en varios frentes y la falta de claridades respecto al manejo de los venteros y los planes de seguridad y movilidad posteriores a las obras.

Las conclusiones del cabildo no son vinculantes para el alcalde, no obstante, él sí está obligado a responderlas en otro evento público, una semana más tarde.

Ante este ambiente, surgió la propuesta de detener la audiencia y convocar a un cabildo abierto para “buscar respuestas y soluciones con el alcalde, porque con sus funcionarios no pudimos”, lo cual fue aceptado por la asamblea, entregando el mandato de su gestión a la misma JAL.

Carlos Hurtado, edil de esa instancia de participación, dijo que “todos estamos de acuerdo en que son muchos los inconvenientes por hacer todos los rotos al mismo tiempo y se puede planificar mejor esos trabajos para que nos afecten lo menos posible y los funcionarios no han querido”, aunque reconoció el carácter limitado del cabildo abierto. “No es vinculante, es decir, obliga al alcalde a asistir, pero no a hacer tal o cual cosa. Si logramos hacer el cabildo, debemos ser muy concisos en lo que queremos para tener respuestas precisas”, aclaró agregando que la primera tarea será difícil, demandará recursos, unidad y compromiso de la comunidad.

Los miembros de la JAL que lideran este proceso son Edison Palacio (presidente), Sandra Hincapié (secretaria) y los ediles Lucy Stella Pamplona y Carlos Hurtado.

Se trata de conseguir cerca de cuatro mil firmas de personas registradas en los puestos de votación de la Comuna 10, lo que equivale al 5 por 1.000 de nuestro censo electoral. “La experiencia ha demostrado que se deben recoger dos o tres veces más para que pasen la revisión de la Registraduría. Si todo sale bien, dos meses después de entregadas las firmas podríamos tener el cabildo abierto”.

¿Para qué sirve un cabildo abierto?

Un cabildo abierto es una reunión pública de los concejos distritales, municipales o de las juntas administradoras locales, en la que los habitantes pueden participar directamente para discutir asuntos de interés colectivo. Es un mecanismo consagrado en la Constitución y es obligatoria la asistencia del alcalde. En el cabildo podrá asistir todo el que quiera; para intervenir, los interesados deben inscribirse con tres días de anticipación ante la entidad convocante, que para esta ocasión será la JAL de la Comuna 10.